Dentro del hall presidencial, entre los ministros, las fuerzas armadas y otros invitados, sumaron alrededor de 50 personas, todas en la mira de un atril vacío y tres pantallas en las que se transmitió (en tiempo real), la sesión de honor instalada en la Asamblea Legislativa Plurinacional. (Foto: Juan Pablo Garcia / Bolivia)

Juan Pablo García / Bolivia Digital

“En algunos casos de manera presencial y en otros, de manera virtual”, fueron las palabras que un periodista utilizó para referirse a las autoridades que fueron parte del acto conmemorativo a los 195 años de la independencia de Bolivia.

Con banderas flameantes y ofrendas florales, la Plaza Murillo se vistió de gala para celebrar el 6 de agosto. Un aniversario en tiempo real, por la pandemia del coronavirus y por las transmisiones en vivo. Un día histórico en el que se lucieron las pantallas y los barbijos.

Al ritmo del Himno Nacional, la tricolor boliviana,  la bandera del mar, la Whipala y la bandera de los pueblos orientales, se elevaron a los cielos de una La Paz casi desierta, para dar inicio a los actos protocolares encabezados por la presidenta del Estado Jeanine Áñez.

La plaza principal, a diferencia de otros años en los que asistían decenas de invitados, hoy estuvo ocupada únicamente por una enorme alfombra y dos hileras, una de periodistas (que transmitían en tiempo real) y otra formada por los Colorados de Bolivia.  Todos en la espera del acto central. 

Cabe destacar que las asistentes fieles de cada año, con pandemia o sin ella, fueron las palomas, que al sonido de cada trompeta o petardo, formaban una especie de red flotante que cubría todo el Kilómetro Cero.

Con banderas flameantes y ofrendas florales, la Plaza Murillo se vistió de gala para celebrar el 6 de agosto. (Foto: Juan Pablo Garcia / Bolivia)

Dentro del hall presidencial, entre los ministros, las fuerzas armadas y otros invitados, sumaron alrededor de 50 personas, todas en la mira de un atril vacío y tres pantallas en las que se transmitió (en tiempo real), la sesión de honor instalada en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

La Presidenta del Senado, Eva Copa, desde su casa saludó a los presentes a través de una pantalla sobre la testera de la Asamblea. Inmediatamente sonó el Himno Nacional interpretado por un dúo que cantó desde el Senado, pero que también fue escuchado (en tiempo real) por los parlantes del Palacio Quemado. Están de pie en ambos lados.

«Es momento de reencontrarnos. Es momento de practicar la cultura de la paz. Es momento de que nos escuchemos unos a otros. Es momento de que Bolivia se una, no podemos tener dos Bolivias», fueron las palabras de la presidenta de la Asamblea. Asamblea que paradójicamente no permitió que Jeanine Áñez presente su informe de gestión ante el congreso.

Por otro lado, al terminar el discurso de Copa, Jeanine Áñez descendió las gradas del Palacio Quemado para ocupar el atril vacío y también las tres pantallas que la rodeaban. Inició con un saludo a la presidenta del Senado (que se encontraba virtualmente al frente del palacio) y a las autoridades que la veían (en tiempo real) desde la Asamblea Legislativa.

La mandataria suplicó a los asambleístas del Movimiento Al Socialismo (MAS), (presentes en el edificio del frente) que “liberen el dinero” – Frase que repitió aproximadamente diez veces- que serviría para pagar el Bono Salud y que beneficiaría a más de tres millones y medio de ciudadanos.

La Presidenta del Senado, Eva Copa, desde su casa saludó a los presentes a través de una pantalla sobre la testera de la Asamblea. (Foto: Juan Pablo Garcia / Bolivia)

“Liberen ese dinero que es para los hogares. Liberen ese dinero que es para las personas que sufren hambre por la cuarentena. Liberen ese dinero que no es del MAS ni de ningún partido. Liberen ese dinero porque es para hacer el bien”, reiteró.

A pesar de las diferencias políticas, las dos presidentas pidieron un minuto de silencio por los fallecidos de #COVID19. En ambos lugares acompañaron el dolor de las familias bolivianas con el llanto de una trompeta

Pasado el acto central, la Presidenta del Estado se puso el cubre boca y salió de Palacio Quemado rumbo a la Catedral Metropolitana, ubicada en otra de las esquinas de la plaza central, para celebrar el Tedeum de la fecha conmemorativa.

Al terminar la misa, Jeanine Áñez, junto a algunas autoridades salieron al portal de la catedral para recibir las palabras a cargo del representante del regimiento Colorados de Bolivia, Escolta Presidencial.

“Han concluido los actos protocolares en conmemoración al centésimo nonagésimo quinto aniversario de la independencia de nuestra amada patria Bolivia. Sin novedad”, exclamó el soldado (en tiempo real).

Pasado el acto central, la Presidenta del Estado se puso el cubre boca y salió de Palacio Quemado rumbo a la Catedral Metropolitana, ubicada en otra de las esquinas de la plaza central, para celebrar el Tedeum de la fecha conmemorativa. (Foto: Juan Pablo Garcia / Bolivia)

Los cabellos de la presidenta flameaban con el viento mientras dirigía su mirada a los espectadores. Por algún motivo, sus párpados parecían moverse en cámara lenta. Bajó las gradas de la Iglesia y con una venia saludó a la bandera. A paso firme continuó su camino de regreso a Palacio Quemado.

En cuestión de segundos, la vía fue ocupada por un grupo de fotógrafos que perseguían cada paso de la Mandataria (en tiempo real). Por un momento, el sonido de los flashes fotográficos fueron intensos, hasta que la presidenta desapareció y el silencio volvió.

De esta manera, con un ambiente político denso y una alfombra roja que chispeaba con el sol, las puertas del Palacio se cerraron y el cumpleaños terminó (en tiempo real). Sin abrazos y con sonrisas cubiertas, con la esperanza de una Bolivia mejor.

FIN DE LA TRANSMISIÓN.