Una vista panorámica del campamento 'A', instalado en Pisiga. (Foto: Ministerio de Defensa)

La llegada de bolivianos desde Chile será de manera progresiva y ordenada, lo cual dependerá de la capacidad del centro de cuarentena en Pisiga. En Iquique y Antofagasta se encuentran aproximadamente 1.200 ciudadanos.

Karem Mendoza G. / Bolivia Digital

Bolivia recibió hoy a 430 bolivianos provenientes de Iquique, Chile, donde guardaban cuarentena, y se establecerán en Pisiga para continuar con esta medida de prevención. En el territorio chileno aún permanecen 1.200 connacionales, gracias a la coordinación entre autoridades de ambos países y la cooperación de la Organización Internacional para las Migraciones (OMI), informó la ministra de Relaciones Exteriores, Karen Longaric.

“Se gestiona la repatriación. En este momento están pasando cerca de 430 compatriotas de Iquique a Pisiga para completar su cuarentena y tenemos otros 1.200 que guardan cuarentena en Iquique y Antofagasta, eso por una parte de los que vienen por vía terrestre desde territorio chileno”, explicó la Canciller.

Una vez que este grupo de 430 personas complete la cuarentena en Pisiga, ingresará otra cantidad similar. Los consulados de Bolivia están en constante coordinación y organización con las autoridades políticas y de salud de Chile y otros países. Los bolivianos que se encontraban en Colchane son los mismos que ahora están en Iquique y Antofagasta bajo cuarentena.

El nuevo grupo que ingrese deberá portar la certificación expedida por las autoridades chilenas correspondientes que acredite su cumplimiento y el resultado de la prueba del COVID-19 para aquellos casos que se considere necesario. Estas medidas fueron coordinadas y aprobadas en una conferencia telefónica que sostuvieron los ministros de Salud de Bolivia, Marcelo Navajas, y de Chile, Jaime Mañalich.

El viernes 17 de abril, 480 compatriotas salieron de Pisiga hacia sus regiones luego de cumplir la cuarentena por 14 días en el campamento Tata Santiago.

Caso Colchane

La autoridad aclaró que lo ocurrido en Colchane ―y respecto a las declaraciones de algunos políticos sobre que el Estado no quería recibir a los bolivianos― se trata de una “tergiversación” con fines políticos. Afirmó que Bolivia coordinó desde el comienzo con el canciller chileno, Teodoro Ribera, para que este país se encargue del traslado de bolivianos en Colchane hacia Iquique, ya que personal boliviano no podía ingresar a territorio chileno por una cuestión legal y de salud.

“Hubo una tergiversación de los hechos, la interpretación de sectores que querían criticar al Gobierno. En conversaciones que tuvimos con el Canciller chileno se acordó que el Gobierno de su país se encargue del traslado desde Colchane hasta Iquique porque si entraban contingentes bolivianos tenían que hacer cuarentena. Son normas muy rigurosas, no podían entrar bolivianos a territorio chileno por muchas consideraciones de orden legal y de salud”, aseveró.

Longaric destacó la colaboración de Chile para hacerse cargo del traslado de connacionales con la ayuda de la OMI, colaboración internacional gestionada por la Cancillería boliviana para que los reciban un trato “muy digno” en el país vecino.

“Todo fue concertado, nada ha sido improvisado. Todo se negoció con Chile, y es más, nuestros ministros de Salud hablaron sobre la validación de la cuarentena que están haciendo en el país vecino, bajo estándares internacionales, y esta cooperación que ha dado Chile se traduce en un acuerdo que suscribiremos en el transcurso de esta semana”, indicó la autoridad.