de mojos a BENI,

Homero Carvalho Oliva*

En febrero de este año, en mi columna del periódico El Deber publiqué un comentario sobre un libro titulado De los llanos de Mojos a las cachuelas del Beni 1842-1938, que lleva el subtítulo de ‘Conflictos locales, recursos naturales y participación indígena en la Amazonía Boliviana’, cuya autora es Anna Guiteras Mombiola, doctora en Historia por la Universidad de Barcelona y miembro del taller de Estudios e investigaciones Andino-Amazónicos. El libro fue publicado con el apoyo de varias Instituciones,entre ellas el Archivo y Biblioteca Nacionales.
Antes de hablar del libro propiamente, quiero contarles algo de esta catalana que llegó el año 2007 a nuestro país, buscando Mojos, que no El Dorado. 
Interesada desde niña por Latinoamérica, eligió esta región porque fue de la que menos encontró bibliografía. Ya en Trinidad recibió el apoyo de varios investigadores locales y pocos días antes de marcharse, en una nueva visita a la biblioteca de la Casa de la cultura, su director, Memo Hurtado, le señaló un armario con “papeles envenenados”. 
En dicho anaquel se guardaba lo poco que había quedado del archivo prefectural que el general Julio Herrera, prefecto del departamento del Beni durante la dictadura de Banzer, había hecho quemar sencillamente porque eran papeles viejos e inservibles y ocupaban espacio. 
En ese mueble, Ana encontró lo que estaba buscando o si se quiere encontró la veta de oro de su tesis. Éste es pues, como los buenos libros de historia, un libro con historia y los benianos en particular y los bolivianos en general debemos agradecer que esta joven investigadora se haya interesado por nosotros. 
Ahora bien, el libro es un recorrido desde la lejana y olvidada provincia de Mojos en el siglo diecinueve al no menos olvidado departamento del Beni en la primera mitad del siglo veinte, en el que la autora nos muestra la lucha de las múltiples nacionalidades (El Beni reúne a la mayor cantidad de naciones indígenas de las 36 que reconoce la Constitución Política del Estado) por ser reconocidas como ciudadanos y por la defensa de su territorios y su costumbres que hacen a su imaginario social y que le han permitido seguir existiendo como etnias, a pesar de que algunas de ellas ya han desaparecido del otrora territorio de los reinos dorados, donde los españoles buscaban el país de la canela, el Paitití y el Candire.
 A decir de la historiadora Pilar García, en el prólogo, “la obra nos permite ver tanto los intentos del poder central por hacerse presente en el Beni —proyectos casi siempre condenados al fracaso— como la actividad desarrollada en los diversos ámbitos (social, económico, político) y varias esferas (local, regional y estatal) por los pobladores nativos y los blancos mestizos que llegaron a la región”.
Sabemos que no son muchos los investigadores que se han dedicado a estudiar este territorio mítico y maravilloso, entre ellos puedo mencionar a Gabriel René Moreno, José Chávez Suárez, Manuel Limpias Saucedo, Antonio Carvalho, Ruber Carvalho, Guillermo Hurtado, Arnaldo Lijerón y Rodolfo Pinto, así como la historiadora académica Pilar Gamarra, una de las mejores de Bolivia que ha dedicado su vida al estudio de la época de la goma y tiene varios libros publicados al respecto.
El libro de Guiteras, dividido en cinco capítulos y las conclusiones, busca las claves para descifrar cuales fueron las estrategias, si las hubo, para la conformación socioeconómica del Beni como departamento y las estrategias de los pueblos indígenas para sobrevivir entre la indiferencia estatal y mezquindad y ambición de los terratenientes. Una lectura imprescindible para comprender al Beni y la Bolivia de hoy.   
La investigadora argentina Lorena Córdova señala: “Al finalizar el libro, pues, el lector queda con la sensación no sólo de haber “recorrido” minuciosamente un siglo de historia beniana, sino con la certeza de que la autora ha logrado develar buena parte de los misterios que anidaban en las fuentes archivísticas, ayudándonos a comprender la incorporación de la Amazonía al estado nacional y, a la vez, la vida de los pobladores y las relaciones políticas, culturales y económicas implicadas en el proceso”.

*Escritor, poeta y gestor cultural