El expresidente Mauricio Macri. (Foto: Archivo)

Buenos Aires / Página 12

El expresidente Mauricio Macri reconoció que el préstamo millonario que le otorgó el FMI a su gobierno terminó financiando la fuga de capitales.

“La plata del FMI, que es la plata de los demás países, la usamos para pagar a los bancos comerciales que se querían ir porque tenían miedo de que volviera el kirchnerismo”, declaró en una entrevista con la CNN. Ese sincericidio generó numerosas críticas por parte de distintos referentes del Frente de Todos, pero además reavivó la polémica sobre el papel que desempeñó el organismo multilateral, justo cuando se está negociando un nuevo acuerdo que permita refinanciar los vencimientos de los próximos años y así evitar el default.

El senador del Frente de Todos, Oscar Parrilli, recordó este lunes que legisladores del oficialismo le enviaron una carta al FMI el 15 de noviembre del año pasado en la que cuestionaron al organismo por haber continuado con los desembolsos cuando era evidente que el gobierno de Macri estaba utilizando esos recursos para financiar la fuga de capitales, lo que viola el artículo VI del estatuto del Fondo.

En esa nota los senadores del Frente de Todos habían asegurado que la decisión del FMI de seguir adelante con el apoyo financiero no había sido consecuencia de una evaluación técnica sino de consideraciones políticas. De hecho, recordaron que fue el actual titular del Banco Interamericano de Desarrollo, Mauricio Claver-Carone, quien reveló que el entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, solicitó al FMI el otorgamiento de un préstamo por 55.000 millones de dólares a la Argentina, con el fin de que Mauricio Macri ganara las elecciones, ya que lo consideraba un aliado estratégico.

Parrilli recordó además que los senadores del FdT enviaron también en febrero de este año un pedido a la Oficina de Evaluación independiente del Fondo para que abriera “una investigación exhaustiva, precisa y detallada sobre los motivos por las cuales el Directorio del Fondo” otorgó el mencionado préstamo.

De acuerdo al escrito, en base a “informes técnicos preparados por el staff de ese organismo” el FMI “otorgó a nuestro país un préstamo de magnitud desproporcionada en relación a las reales posibilidades financieras de repago, sin cumplir con los requisitos mínimos de legalidad exigidos por las normas vigentes en nuestro país y vulnerando el artículo 6 del estatuto del FMI”.

Esa jugada del Frente de Todos no estaba solo destinada a que quedara claro lo que ocurrió en el pasado sino a tratar que el FMI reconozca sus errores y sea más flexible en la negociación que ahora está llevando adelante con el gobierno, sobre todo con los plazos de refinanciación y las tasas que cobra.

Las declaraciones de Macri volvieron a reavivar ahora el tema al dejar expuesto el mal proceder del organismo multilateral, ya que el Convenio Constitutivo del organismo dice claramente en su artículo VI que “ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital, y el Fondo podrá pedir al país miembro que adopte medidas de control para evitar que los recursos generales del Fondo se destinen a tal fin. Si después de haber sido requerido a ese efecto el país miembro no aplicara las medidas de control pertinentes, el Fondo podrá declararlo inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo”.

Cuando el kirchnerismo realizó estas mismas críticas en el pasado desde el macrismo se había respondido que el dinero del FMI “se usó para pagar deudas anteriores”. Sin embargo, ahora fue el propio Macri el que reconoció que se utilizó para financiar la fuga.