• Roberto Medina Buezo

Ante los más de 14.000 casos de violencia registrados en el primer cuatrimestre, la defensora del pueblo Nadia Cruz asegura que las agresiones contra mujeres y niños ya son una pandemia con efectos multiplicadores, porque los ciclos se repiten entre los hijos e incluso nietos.

En entrevista con la red Erbol, la autoridad indicó que la violencia ya no es una cuestión privada, como sucedía hasta hace algunos años, cuando las mujeres no denunciaban las agresiones que sufrían ellas y sus hijos, sino que es reconocida como una cuestión pública en la que el Estado tiene la obligación de intervenir.

Entre el 1 de enero y el 25 de abril, la Fiscalía registró en todo el país 14.160 casos de violencia, y 11.631 de estos hechos corresponden al delito de violencia familiar o doméstica.

También se recibieron 685 denuncias por violación, 656 por abuso sexual, 561 violaciones a infante, niña, niño o adolescente, 453 casos de estupro y 174 casos relacionados a la Ley 348 Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia.

Remarcó que, durante la cuarentena rígida de 2020, los casos de violencia en los hogares casi se duplicaron en todo el país, lo que evidencia que las agresiones están dentro de los hogares.

Considera que se hizo poco en la prevención, porque las tareas no fueron efectivas ni aplicadas de forma adecuada, las ferias insuficientes y, sobre todo, el anuncio de aplicar un currículo en las unidades educativas se redujo a charlas y talleres.

“La prevención sigue siendo subestimada y desvalorizada en todos los ámbitos”, afirmó.

Las mujeres y los niños son las principales víctimas [Foto: RCN RADIO]

DESAFÍO INMEDIATO

La directora de la Coordinadora de la Mujer, Mónica Novillo, manifestó que el desafío urgente para reducir los índices de violencia en el país es la articulación entre los gobiernos subnacionales, departamentales y municipales.

“En este momento asumen nuevas autoridades y deben articular acciones con el Gobierno nacional para una acción integral porque al ser la violencia contra las mujeres una problemática estructural se requiere respuestas integrales y con esfuerzo y voluntad política de todos los gobiernos”, dijo al periódico Ahora EL PUEBLO.

Agregó que la política nacional incluye responsabilidades y competencias de los tres niveles, lo que implica asignación de presupuesto para la puesta en marcha de las políticas en favor de los sectores más vulnerables de la violencia.

“Una problemática como la violencia implica además acciones a largo plazo, no sólo puntuales ni paliativos. Lastimosamente, las acciones que se aplican en la actualidad son aisladas, por lo tanto no forman parte de una política pública ni seria”, apuntó Novillo.

LOS HUÉRFANOS

La Defensora del Pueblo también se refirió a la situación de los huérfanos y huérfanas que causan los feminicidios, ya que, por las muertes violentas de sus madres a manos de sus parejas, también llegan a perder a sus padres, porque los progenitores son encarcelados.

“La mayoría de los huérfanos a causa de los feminicidios son testigos presenciales de la forma en que se ha matado a sus madres y en muchos casos no sólo vieron el ciclo de violencia, sino que testificaron la violencia recurrente en el interior de sus hogares”, enfatizó.

El feminicidio encubre una relación de familia violenta que afecta a la mujer y a todos los integrantes del hogar, por ello se necesitan aplicar políticas urgentes para acabar con estos ciclos.

Cuando la violencia contra las mujeres, niños y niñas no es atendida y controlada en su momento, se desborda y se manifiesta en feminicidios e infanticidios.

Hasta ahora ya suman 39 los crímenes contra mujeres en la presente gestión y nueve los infanticidios.

En más del 90% de los feminicidios, los autores de los crímenes fueron sus esposos, concubinos y enamorados, mientras que, en el caso de los crímenes contra niños, sus padres y madres fueron los autores.

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