helados

 

Redacción central – Edición impresa

La empresa Delizia, de capitales privados bolivianos, cuenta con más de mil empleados que están en planillas, además de contar con una cantidad importante de vendedores que son microempresarios que tienen sus camiones propios y distribuyen los productos de la compañía.

Además, trabaja con 3.000 a 4.000 familias de productores de leche y frutas, que son los principales proveedores de la materia prima para la fabricación de los productos.

Esta firma se dedica a la producción y venta de helados, jugos  y productos lácteos en Bolivia. Su origen se remonta al año 1988, cuando Felipe Vera Loza y su esposa, Mabel Lavadenz, abrieron las puertas de una tradicional fábrica en la ciudad de La Paz, en la zona de San Pedro.

Ante el crecimiento paulatino, la compañía migró en 1999 a la ciudad de El Alto, carretera a Viacha km 7, donde funciona en la actualidad.

Tiene tres líneas de productos: helados, que es el principal; leche yogur y derivados lácteos, y bebidas no carbonatadas con contenido de jugo de zumo de naranja, además de Tampico, que es una franquicia de Estados Unidos, y Aisfrut.

“Nuestro portafolio actual está a la altura de las mejores empresas de helados del continente, con paletas y postres”, afirmó Vera.

Mejor producto

El producto más requerido es el Chikidrink, una bolsita de yogur escolar que se presentó al mercado en 2005. En la línea de helados los de mayor demanda son el Negrito, Roky y Sándwich, y todos generan ingresos a la compañía.

Para la elaboración, la materia prima que utiliza Delizia es la leche natural, que proviene de las comunidades productivas del departamento de La Paz y Santa Cruz, de donde la empresa acopia el lácteo para luego procesarlo en un alimento de calidad para los consumidores.

“Lo que se pretende es crear empleos indirectos, que las familias de productores lecheros del altiplano salgan de la pobreza creando competencia con su materia prima, mejorando las condiciones de recolección”, manifestó Vera.

Exportación y desafío

Según Vera, al ser productos congelados o de corta vida, la empresa exportó muy poco al sur de Perú y al norte de Chile. “No es fácil exportar, y el tipo de cambio tampoco favorece, uno de los aspectos que no permite la exportación es las devaluaciones en los países vecinos”, señaló.  

Dijo que el mayor desafío es hacer que Delizia sea una compañía sostenible a lo largo del tiempo, que tenga productos dentro del más alto nivel de los consumidores, que la marca sea preferida en cada una de sus líneas y perdure en el tiempo.

Actualmente, la firma nacional tiene contratos firmados para la dotación del desayuno escolar, además de proveer el subsidio de lactancia materna.

Datos

1988 año en que la firma inició su carrera como fábrica de helados en la zona de San Pedro, La Paz.

1.000 empleos directos genera la compañía de capitales bolivianos, que es reconocida entre las 10 más grandes del país.