Un miembro del personal médico trata a un paciente con COVID-19 en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital en Chula Vista, EEUU. (Foto: Reuters)

RT y Telam/ Bolivia Digital

La transfusión de plasma convaleciente para pacientes con COVID-19 es un tratamiento terapéutico seguro contra esa enfermedad, según los resultados de una investigación realizada por científicos estadounidenses, que fueron publicados en el portal sobre Ciencias de la Salud medRxiv.

El estudio, en el que tomaron parte investigadores de la Clínica Mayo, de la Universidad Estatal de Míchigan y la Universidad Johns Hopkins, concluye que en las terapias que se puso a prueba este tratamiento se observó una disminución en la tasa de mortalidad de los pacientes, pero también “un pequeño número de efectos adversos graves”.

Para desarrollar esa investigación, unas 5.000 personas adultas, que fueron hospitalizadas en estado crítico a causa del nuevo coronavirus, recibieron transfusión de plasma convaleciente.

La incidencia de efectos adversos graves en estos enfermos fue inferior al 1% en las primeras cuatro horas luego de la transfusión, mientras que la tasa de mortalidad después de los siete días fue del 14,9%.

En dicha prueba, solo 36 —de los 5.000— pacientes presentaron efectos adversos graves después de la transfusión de plasma convaleciente, y de esa cifra solo dos mostraron que esos efectos fueron provocados por el tratamiento.

Los resultados de este estudio revelan que “no hay ninguna señal de toxicidad más allá de lo que se puede esperar del uso habitual de plasma en pacientes gravemente enfermos. Además, dada la naturaleza mortal del COVID-19 y la gran cantidad de pacientes en estado crítico con múltiples trastornos, la tasa de mortalidad —con este tratamiento— no parece excesiva”, señala el documento.

De momento, el uso de plasma sanguíneo rico en anticuerpos de personas que se curaron del virus es la única terapia disponible para los pacientes con esa enfermedad.

Este método de transfusión de plasma sanguíneo se ha utilizado para contrarrestar otras enfermedades, como en el caso de la fiebre hemorrágica desde los años 70 en Argentina.

Condiciones para ser donante de plasma convaleciente

1) Diagnóstico previo de COVID-19 confirmado y documentado.

2) Pacientes sintomáticos: resolución completa de los síntomas, al menos 14 días previos a la donación con 1 o 2 pruebas de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) negativas.

3) Las personas asintomáticas con prueba confirmada de COVID-19 en aislamiento preventivo, luego de 14 días de aislamiento.

4) Las donantes femeninas deben carecer de antecedentes gestacionales o abortos.

5) El donante deberá cumplir con los mismos criterios selección exigidos a todos los donantes de sangre, y se les realizarán las mismas pruebas obligatorias para las infecciones que se trasmiten por transfusión y además, se investigará si tiene anticuerpos contra el COVID-19.

Obtención de plasma de convaleciente

1) La donación de plasma se realiza a través de un procedimiento de aféresis, durante el cual, se extrae sangre del donante, el equipo colecta el plasma, y el resto de los componentes de la sangre son devueltos al donante.

2) En cada procedimiento, no se extraen más de 600 ml de plasma, el que se congelada entre -18 y -25°C.

Solo los pacientes con COVID-19 confirmados mediante prueba de biología molecular pueden ser tratados con este plasma, según los criterios clínicos y de laboratorio que presenten, en el marco de un protocolo de tratamiento experimental.