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Redacción Bolivia/Edición Impresa
En 2019 se reportaron 49 decesos de personas debido a  desastres naturales, como los deslizamientos en Caranavi, el incendio en la Chiquitania y tormentas eléctricas, de acuerdo con un reporte del Viceministerio de Defensa Civil. 

Al menos 23 eventos climáticos ocasionaron estos fallecimientos, según el informe de la entidad, dependiente del Ministerio de Defensa. 
Uno de estos es el incendio en la Chiquitania, que ocurrió entre julio y octubre de 2019 en el departamento de Santa Cruz, en el que se registraron al menos cinco muertos. 

Cuatro fueron víctimas de asfixia o ahogamiento por el humo, mientras que el quinto, el bombero voluntario Miguel Suárez, falleció por un infarto al miocardio debido al esfuerzo que hizo por apagar las llamas, en el municipio de Concepción. 

Esta quema forestal consumió 2,7 millones de hectáreas de bosque dentro de las áreas protegidas de San Matías, Otuquis, Ñembi Guasu y Tucabaca, y afectó a más de 1.200 especies animales, de acuerdo con datos de la Gobernación de Santa Cruz. 

La Chiquitania no fue la única región que sufrió incendios forestales, pues en Sacaba y Coroico se registraron otros similares que provocaron la muerte de Jorge Hinojosa Vega y Lucio Mamani Callisaya, quienes luchaban contra las llamas. 

El 2 de febrero ocurrió un deslizamiento en Puente Armas, en la carretera Santa Bárbara-Caranavi, que ocasionó 17 personas fallecidas, enterradas bajo enormes cantidades de tierra que además cubrieron varios vehículos que transitaban por el lugar. 

El evento, que sucedió en plena época de lluvias, provocó más de una veintena de heridos, de acuerdo con publicaciones de la fecha. 
La Policía, a través de la Unidad de Bomberos, desplegó cuadrillas de rescate apoyadas por canes entrenados en la búsqueda de víctimas. Gracias a ese trabajo se ubicaron varios cuerpos, entre ellos de niños. 

Un segundo deslizamiento, que también ocurrió en ese sector, aumentó la cifra a 22 personas muertas, según el Viceministerio de Defensa Civil. 

Otro de los sucesos que conmovió a la población fue la muerte de dos adolescentes, de 15 y 17 años, por un rayo. 

El hecho se registró el 2 de octubre en la avenida 15 de Abril, en la zona de Villa Fátima. Entonces, la Unidad de Bomberos refirió que era la primera vez que un fenómeno natural de estas características se producía en el área urbana. 

Este tipo de fenómenos provocó más muertes en el país durante este año, ya que siete personas perecieron por tormentas eléctricas en otras regiones. 

En Sucre, un agricultor que cavaba la tierra para cosechar papa fue alcanzado por un rayo y falleció, el 25 de febrero. 

El 8 de noviembre, dos personas murieron en igual situación: una en Pocoata, Potosí, y otra en Incahuasi, Chuquisaca. 

En el reporte de Defensa Civil también se consignan tres personas dadas por muertas en el deslizamiento de Bajo Llojeta, en La Paz, el 30 de abril, que provocó el desplome de al menos 60 viviendas. 

Los cuerpos no fueron encontrados pese a la prolongada búsqueda de funcionarios municipales y de bomberos.