POLZZ-F1-EDITORIAL - JALLASI

 

Hugo Ch. Ocaña – Edición impresa

La Editorial del Estado reporta una pérdida de 4 millones de bolivianos por la elaboración de material para la campaña del MAS-IPSP que no fue pagada, reveló ayer la ministra de Comunicación, Roxana Lizárraga.

“Se detectaron órdenes de trabajo, afiches, agendas, calendarios del MAS y lo más aberrante es que estos materiales eran luego facturados a diversos ministerios y pagados por los mismos (…) Los bolivianos pagamos la campaña del MAS mediante las cuentas públicas”, dijo Lizárraga en conferencia de prensa.

El gerente ejecutivo de la Editorial del Estado, César Rojas, detalló que en muchos casos ese material de campaña no fue pagado “porque las personas responsables fueron removidas de sus cargos, muchos renunciaron por temas políticos y nos dejaron sin el ingreso correspondiente”.

“Hay una deuda de aproximadamente 4 millones de bolivianos, de acuerdo con el reporte de la Unidad Financiera”, precisó.

Con varias fotografías y audios, Rojas demostró que la exgerente de la entidad estatal Amanda Dávila empleó esos ambientes para reuniones de campaña de Evo Morales, además del uso de recursos de los funcionarios de los ministerios para pagar las órdenes de trabajo.

Puso de ejemplo la orden de trabajo Nº 433, solicitada por el Ministerio de Comunicación para cubiertas de un disco de música.

“Los ministerios mandaban el arte no para el ministerio, sino a nombre del ministerio, pero para que se pueda imprimir y apoyar la campaña de Evo Morales”, puntualizó.

En uno de los audios presentados por las autoridades se puede escuchar la voz de una mujer —supuestamente la de Dávila— aludiendo a un funcionario que desapareció y no pagó una orden de trabajo.

“Los 30 mil bolivianos de Borges pueden ser recuperados hablando con Juan Ramón”, se escucha en la grabación. Rojas dijo que las personas hacen referencia al exministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana.

Lizárraga y Rojas precisaron, por separado, que durante la intervención, que se inició el 18 de noviembre, se detectó a personal de la editorial que pretendía “ocultar” los materiales elaborados. “Este cuaderno lo encontramos en la basura”, dijo Rojas mientras mostraba una agenda azul con el lema “Evo y pueblo”.

La biografía no autorizada de Carlos Mesa fue elaborada en la editorial, “es ahí donde se estuvo realizando toda la impresión y artes gráficas contra las diferentes autoridades que fueron oposición a Evo Morales”, afirmó Rojas.

En ese sentido, Lizárraga anticipó que se presentará una denuncia penal por daño económico al Estado, uso indebido de influencias y uso indebido de bienes del Estado contra Dávila y otros funcionarios.

Después que se hizo la intervención, la exgerente sostuvo que la denuncia de uso de la editorial para campaña electoral “es una total y absoluta falsedad”.

Lizárraga anticipó que continuarán las auditorías a los contratos y licitaciones dentro del Ministerio de Comunicación, además de la editorial, pues se tiene indicios de que su puesta en marcha y compra de equipos tienen sobreprecio.