Mireya Solapa Libro

Poemas de Mireya Ottaviano Díaz.
Los libros se los pueden adquirir en cualquier librería de Santa Cruz.

Cicatrices
Todos tenemos cicatrices, más de una, es verdad. Pero hay algo en las tuyas que llaman mi atención por el misterio con que las cuidas.
No quiero saber el origen de ninguna de ella porque prefiero imaginar que son de batallas que mi guerrero venció.
Amo tocarlas y sentir que eres real. 
Amo saber que el dolor tocó a tu puerta y que no logró mellar tu esencia. Amo creer que aunque vencido llegaste a mí para juntos vencer.
Caballero mío, te amo todo. 
Amo esas huellas dejadas en tu piel. Son ellas las que me llevan a lo más profundo de tu ser. 
Caballero mío, mi valiente mío.

El deseo de tenerte
Lo que amo de tenerte, es que no seas mío.
Lo que amo de tenerte, es extrañarte.
Lo que amo de buscarte, es encontrarte.
Lo que amo de esperarte, es que te has ido.
Lo que amo de que vuelves es que al marcharte, me inunda el deseo de tenerte.

Sin miedos
No le tengo miedo a la muerte.
No le tengo miedo a la vida.
Le tengo miedo a vivirla muerta, mustia y sin respuesta.
 

II Producción

Del libro MENSAJES ENCUBIERTOS…Secretos descubiertos

La escritora nació en Beni, es psicóloga, docente universitaria, misionera y escritora por elección, y se define como “eterna aprendiz”.

LÁGRIMA 
Sólo una más para terminar de limpiar las ventanas de mi alma.

FANGO
No todo era lodo, no todo estaba perdido.
Acudí a la cordura para coordinar los pensamientos, ésos que insistían en dañar mis sentimientos.
La tierra estaba húmeda, pero era sólo por mis lágrimas.
Las grietas eran causadas por la sequía del alma.
El lodo en todo caso, era sinónimo de vida. Aún el moho que encima mostraba un verde profundo, provocaba en mí esperanzas de poder salir del fango.
Era formado por lluvias, caídas por muchos años. Ese barro serviría, para que un buen alfarero, reconstruya lo quebrado, lo agrietado, lo diezmado…

LIBERAR 
Abrir las compuertas de las lágrimas, evitando inundarnos por dentro.