Congreso de Perú durante la posesión de Dina Boluarte. (Foto: Andina)

• Naira C. De la Zerda /

Pedro Castillo —quien fue elegido presidente de Perú por ocho millones de votantes, el 6 de junio de 2021 y debía gobernar hasta 2026— fue destituido ayer de su cargo por el Congreso de su país, después de que 101 legisladores votaran a favor de su vacancia.

La medida argumenta que Castillo presenta una supuesta incapacidad moral para el ejercicio de sus funciones. Esta acción debió proponerse tres veces para lograr su cometido, en la segunda se lo quiso denunciar por traición a la patria, luego de que hiciera declaraciones en las que se mostraba a favor de una salida soberana al mar para Bolivia.

Pedro Castillo durante su mensaje a la nación peruana.

El Congreso peruano está formado por 130 legisladores, de los cuales 101 votaron a favor, seis en contra y 10 se abstuvieron, luego de culminar la votación nominal, es decir, después de que cada uno de los parlamentarios fueran llamados para emitir su decisión, según informó la agencia estatal Andina.

“Ha sido aprobada la resolución que declara la vacancia de la Presidencia de la República por la causal prevista en el inciso 2 del artículo 113 de la Constitución, concordante con el artículo 117 de la Carta Política”, indicó al presidente del Congreso, José Williams Zapata.

Horas antes, en un comunicado a su nación, Castillo anunció el cierre temporal del Congreso y nuevas elecciones parlamentarias. Esta decisión estaría acompañada por la instauración de un Gobierno de emergencia y brindaría facultades constituyentes al nuevo Congreso, el cual estaría encargado de redactar una nueva Constitución Política del Estado en un plazo de nueve meses.

Según el periodista Guillermo Orrego, Castillo se encontraba trasladándose por las calles de Lima, cuando su propia guardia presidencial recibió la orden de apresarlo y conducirlo hacia el recinto conocido como la Prefectura. El diario El Comercio informó que el delito por el que se le acusa sería el de rebelión.

Horas más tarde, Dina Boluarte, la vicepresidenta y compañera de fórmula del maestro peruano, juró como presidenta de Perú.

“Juro por Dios, por la Patria y por todos los peruanos que defenderé fielmente el cargo de Presidenta de la República y asumo de acuerdo con la Constitución Política del Estado, desde este momento hasta el 26 de julio de 2026, que defenderé la soberanía nacional, la integridad física y moral de la República, la independencia de las instituciones democráticas”, sostuvo durante su discurso.

Boluarte recibió la banda presidencial en el Congreso de la República de Perú y se convirtió en la primer mujer presidenta de ese país.

Congreso de Perú durante la posesión de Dina Boluarte.

Durante su intervención, Boluarte pidió unidad y una tregua a las fuerzas políticas. También anunció que su principal objetivo es combatir la corrupción, para “sacar a nuestra patria adelante”, dijo.

“Necesitamos a los mejores peruanos, gobernar el Perú no será tarea fácil, tendremos que constituir un gabinete de todas las sangres, donde estén representadas todas las fuerzas democráticas para que juntos podamos sacar a nuestra patria adelante”, agregó.

Consultada sobre la coyuntura actual, la periodista peruana Betty Izaguirre afirmó sin duda que la posesión de Boluarte es el producto de un pacto de la nueva presidenta con las fuerzas políticas de derecha que actúan en el Congreso, como el partido fujimorista Fuerza Popular o el partido conservador Renovación Popular.

“Ya Fuerza Popular anunció que respaldará la presidencia de Dina Boluarte. También se reunió con el arzobispo peruano Carlos Castillo y con magistrados del Tribunal Constitucional. Todas estas son muestras de los pactos que ha realizado con fuerzas contrarias a Castillo”, detalló.

Tanto Izaguirre como Orrego concuerdan en que la gestión del ex primer mandatario estuvo asediada desde antes de que iniciara, con dudas sobre la transparencia de las elecciones.

“La prensa hegemónica no dejó de manipular a la opinión pública y más de 70 proyectos de ley se quedaron varados en el Congreso debido a la actitud obstruccionista de los legisladores”, estableció Izaguirre.

“El Congreso está absolutamente fragmentado, tiene un porcentaje de aprobación de menos de un 10 por ciento y diferentes miembros están siendo investigados por corrupción. No es un buen prospecto, es por eso que diferentes sectores comienzan a dar a conocer su descontento y a pedir elecciones generales adelantadas”, explicó el también periodista peruano Rafael Rojas.

Así, Rojas reconoció que el futuro de esta gestión gubernamental se sostiene, básicamente, en cómo será aceptado su gabinete, lo que deja a todo este país vecino en la incertidumbre, que durará por lo menos hasta el lunes, ya que hoy y mañana son feriados en Perú.

Por lo pronto, todos los consultados coinciden en que se vive una tensa calma. Izaguirre identifica que las diferentes organizaciones sociales tanto en Lima como en Arequipa, y otras regiones, ya se están articulando para brindarle apoyo a Castillo y llegar a la capital con diferentes delegaciones.

El Estado boliviano expresó su preocupación por la suspensión del Presidente electo de Perú

El presidente Luis Arce, la Cancillería y el embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Héctor Arce, manifestaron su preocupación por la crisis política que atraviesa Perú y lamentaron la destitución del mandatario democráticamente elegido en ese país.

Mediante sus redes sociales, Arce exhortó a que prevalezca la paz, la democracia y el respeto de los derechos humanos en la hermana nación del Perú, y lamentó que una vez más un gobierno progresista deba recibir este tipo de ataques.

“El constante hostigamiento de élites antidemocráticas contra gobiernos progresistas, populares y legítimamente constituidos debe ser condenado por todas y todos. Abogamos por que la democracia, la paz y respeto a los Derechos Humanos prevalezcan en beneficio del pueblo peruano”, puede leerse en su cuenta en Facebook.

También afirmó que desde los primeros días de la gestión del expresidente Castillo la derecha buscó sacar del poder a este líder de la clase obrera elegido en las urnas.

El embajador ante la OEA lamentó lo ocurrido ayer y cuestionó que la comisión permanente de ese organismo destinada a trabajar sobre la problemática peruana no pudiera evitar este tipo de resultados.

“No es la primera vez —y esperemos que sea la última— en la que un gobierno popular, un gobierno indígena, un gobierno extraído de los sectores más sanos de la nacionalidad de un país es profundamente rechazado por el orden político, por el orden establecido, y se busca su constante derrocamiento”, cuestionó.

La Cancillería también emitió un comunicado en el que hizo pública su preocupación y llamó a todos los actores políticos a respetar los valores democráticos y el estado de derecho.

Los Estados de varios países latinoamericanos, como México, Chile y Ecuador, exhortaron a buscar el respeto a la democracia y a los derechos humanos del pueblo peruano.