Cárcel San Pablo de Quillacollo en Cochabamba. Foto Opinión

Fernando del Carpio

La detención preventiva en el penal de San Pablo de Quillacollo para Edgar O.S., de nacionalidad colombiana, por el delito de estafa agravada, fue dispuesta por el Juzgado de Instrucción Penal, Civil y Comercial de Capinota.

El imputado no pagó los servicios de dos alojamientos que contrató para su estadía y la de otros supuestos jugadores de un club deportivo.

La Fiscalía Departamental de Cochabamba informó, mediante un boletín de prensa, que ante las medidas de bioseguridad determinadas por el COVID-19, el imputado primero deberá permanecer algunos días en aislamiento en el pabellón C del penal de El Abra, mientras se conocen los resultados de la prueba que se le realizará.

“Como Ministerio Público se presentó el informe de intervención policial, el acta de información y denuncia de las víctimas, además de otros documentos que fueron valorados por la autoridad jurisdiccional, por lo que se determinó su detención preventiva mientras se desarrolla la etapa preparatoria”, dijo la fiscal de materia, Evelyn Rocha.

El hecho se produjo en el municipio de Quillacollo, donde Edgar O.S., el 11 de septiembre de 2019, contrató los servicios de un alojamiento. Al momento de hacer el registro, aseguró ser presidente de un Club Deportivo. El 10 de octubre pasado llegaron 17 jóvenes de nacionalidad colombiana y argentina, quienes también se alojaron en dicho lugar.

El imputado aseguró que se haría cargo del hospedaje de los jóvenes, que eran sus supuestos jugadores, pero no fue así y la propietaria del alojamiento los desalojó el 12 de noviembre los debido a que no se canceló el servicio que ascendía a 12.200 bolivianos, y se comprometió a pagar la deuda en el lapso de 10 días.

Ese mismo día, el supuesto presidente del club deportivo y sus jugadores fueron a otro alojamiento en el Km 13 de la Av. Blanco Galindo con el mismo argumento, donde dejó montos pequeños de dinero a la propietaria del hospedaje con el pretexto de que no le desembolsaron recursos económicos a causa de los conflictos sociales por los que vivía el país y que por ello demoraría en el pago. Sin embargo, el 26 de diciembre desapareció dejando una deuda de Bs 26 mil.

En la investigación también se conoció que los jóvenes deportistas que se encontraban con él también fueron estafados, los captaba a través de algunas redes sociales y les pedía montos de dinero para traerlos al país en calidad de jugadores de un club deportivo.

El imputado recién fue aprehendido el viernes 17 de abril y trasladado a celdas policiales.