Los empleados de EBA cumplen con las medidas de bioseguridad para realizar su trabajo. (Foto: EBA)

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La Empresa Boliviana de Alimentos y Derivados (EBA) garantiza la calidad e higiene de sus productos con la ejecución de un protocolo de medidas de bioseguridad para la prevención del COVID-19 en sus plantas de producción.

“La estrategia demanda acciones que comenzaron a ser ejecutadas desde el inicio de la cuarentena por el COVID-19 en las plantas de lácteos, frutícola, amazónicos, y endulzantes ubicadas en los departamentos de Beni, La Paz, Cochabamba, Tarija, Oruro, Chuquisaca y Pando”, señala un boletín de prensa.

El protocolo posibilita hasta el momento el uso de trajes de bioseguridad entre funcionarios, además de la instalación de cámaras de desinfección para vestuario y pediluvios destinados a la limpieza química de calzados en los ingresos a cada complejo productivo.

El protocolo demandó, por otro lado, la desinfección de espacios de personas y de camiones de uso externo con la utilización de mochilas y la exigencia del lavado de manos permanente con jabón líquido en un área habilitada para ello.

El personal a cargo de cada planta realiza, entre los obreros, el registro continuo de la temperatura corporal y un cuestionario de control de síntomas relacionado con el coronavirus.

Los funcionarios de los complejos productivos cumplen con otros requisitos de bioseguridad individuales de manera obligatoria, entre ellos el uso de barbijo en todo momento, la desinfección de las manos con alcohol al 70% de concentración y evitar tocarse la nariz, los ojos y los labios.

El protocolo exige, además, que cada obrero mantenga al menos 1,5 metros de distancia de sus compañeros de labor, que eviten el contacto físico con saludos de mano, o besos, y se cubra la boca con el antebrazo o un pañuelo al estornudar o toser.

Donación a 32 centros de acogida

Por otra parte, el personal de EBA se solidarizó con los más necesitados y en las últimas semanas realizó la donación de 3.920 unidades de leche saborizada y yogures probióticos y frutados de su línea de producción de lácteos a 32 centros y hogares de acogidas públicos y fundaciones, así como a familias de escasos recursos económicos e internas de recintos penitenciarios.

Los productos concedidos beneficiaron a más de 973 personas y fueron adquiridos con la colecta de 27.980 bolivianos realizada por los funcionarios, como parte de una acción humanitaria y de responsabilidad social empresarial promovida como parte de su labor institucional.