La reactivación económica tras la crisis por el coronavirus requerirá de planes a largo plazo. (Foto: RRSS)

Jorge Castel/Bolivia Digital

Tres destacados economistas sugieren nueve medidas para que Bolivia afronte la etapa poscoronavirus. La creación de empleos, la reducción de impuestos y bonos forman parte de la lista.

El presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Jorge Akamine, sugirió en primera instancia la flexibilización laboral, “es decir que se contrate a personas por plazos o por horas para que tengan ingresos constantes, y se incentive al empresario, que hoy tiene muchas cargas por las actuales normas establecidas en el anterior Gobierno”.

En segundo lugar, recomendó incentivar la inversión privada “a través de la utilización de fondos de capital semilla y programas de rescate de empresas».

Finalmente, dijo que el Gobierno podría “profundizar una política fiscal expansiva mediante la flexibilización del sistema tributario y el ajuste del gasto y la inversión pública, a través del uso eficiente de los recursos económicos”.

Para el economista Alberto Bonadona, una primera medida para la pospandemia sería “generar un seguro de cesantía para todos los desempleados en el país, incluso aquellos que ocultan las cifras, y que consistiría en un pago del 80% de lo que percibían en un trabajo anterior».

“El segundo consejo es que el Estado se haga cargo del 80% de las planillas de las empresas que están trabajando o manteniéndose a flote”, señaló Bonadona.

“Hay los recursos, el Estado puede emitir dinero, tiene la capacidad de endeudarse nacional e internacionalmente, no habría inflación porque en este momento el aparato productivo se ha desplomado, no produce, y por lo tanto, hay una capacidad ociosa muy elevada. En consecuencia, darle plata a la gente para que compre servirá para activar ese aparato productivo”, explicó.

La tercera sugerencia es dar un bono universal de al menos 600 bolivianos durante cuatro meses a todos, excepto a las personas que están en planillas, eliminando todos los anteriores bonos.

“Pero entregarlo por vías más modernas, utilizando la cartera móvil que instauró el anterior Gobierno y entregando teléfonos inteligentes de la empresa Quipus con internet gratuito, para de esa forma también reducir la brecha digital en el país”.

Para el economista Roberto Laserna, la primera idea para el pos-COVID-19 pasa por crear un verdadero Seguro Universal de Salud. Toda persona debería afiliarse a un seguro de salud como requisito fundamental para acceder a un empleo, viajar, realizar trámites o cobranzas, o incluso votar.

“Ese seguro podría ser otorgado por empresas públicas o privadas, municipales o universitarias, o ser de carácter gremial o corporativo (como las actuales ‘cajas’). El Estado regularía los mínimos patrones de calidad, cobertura y costos”, afirmó.

La segunda medida, indicó, sería crear el ingreso básico universal.

“Hace años propuse distribuir las rentas de recursos naturales entre todos los ciudadanos. Si bien estas han caído estrepitosamente, todavía podrían ser la fuente principal de financiamiento de este ingreso básico”, sostuvo el economista.

Según Laserna, esta idea se justifica plenamente en “el hecho de que esos recursos pertenecen a todos los bolivianos y por lo tanto sus rentas también, pero sobre todo porque la experiencia nos ha demostrado que es inevitable su despilfarro cuando se quedan en manos del Estado”.

Finalmente, el experto propuso una reforma tributaria radical que simplifique el sistema, lo haga de forma universal y que mejore las recaudaciones.

“Podríamos pensar en un impuesto único del 10% a los ingresos personales, cualquiera sea la fuente de los mismos: sueldos, utilidades, ventas, alquileres, regalos o herencias, a partir de un cierto nivel, y un impuesto fijo y sencillo también para las ventas”, especificó Laserna.

Para el experto, la medida implicaría eliminar todos los otros impuestos, como aranceles, impuestos al valor agregado o a las transacciones, a las utilidades reales o presuntas, los regímenes especiales y otros pequeños tributos a los que se enfrentan los contribuyentes.