INT - Aranceles - La Nación

 

AFP / EEUU – Edición impresa

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer la imposición de aranceles al acero y aluminio de Argentina y Brasil, en una decisión que sorprendió al mandatario brasileño, Jair Bolsonaro, uno de sus principales aliados.

“Brasil y Argentina devaluaron fuertemente sus monedas, lo que no es bueno para nuestros agricultores”, tuiteó el mandatario. “Por lo tanto, con vigencia inmediata, restableceré las tarifas de todo el acero y aluminio que se envíe a Estados Unidos desde esos países”, añadió.

A principios de 2018, Trump decidió aplicar aranceles globales de 25% a las importaciones de acero y del 10% a las de aluminio, pero en marzo de ese año aprobó exenciones para algunos países, incluidos Argentina y Brasil, que acordaron cuotas. Pero ahora revertirá esas concesiones.

“Les di una gran pausa en relación con los aranceles. Ahora estoy quitando esa pausa. Es muy injusto para nuestros fabricantes y muy injusto para nuestros agricultores. Nuestras empresas siderúrgicas estarán muy felices y nuestros agricultores estarán muy felices”, declaró Trump a periodistas en la Casa Blanca.

El anuncio es una mala noticia para Brasil, que es el segundo proveedor de acero de Estados Unidos, y también para Argentina que exporta a ese país la mayor parte de su producción de aluminio y acero.

Bolsonaro asegura tener un canal abierto con Trump y se dijo casi convencido de que su aliado tomará en cuenta su reclamo.

“Si fuera el caso, voy a llamar al presidente Trump”, aseguró en radio Radio Itatiaia.

“No veo eso como una represalia”, dijo. “Voy a hablar con él para que no nos penalice con unos aranceles al acero y al aluminio”, explicó.
Segundo Proveedor

Brasil representa alrededor del 14% de todas las importaciones de acero de Estados Unidos y es su segundo proveedor detrás de Canadá.

El Instituto Aço Brasil, que representa a las siderúrgicas de ese país, expresó su “perplejidad” y aseguró que no hay “ninguna iniciativa del Gobierno en el sentido de desvalorizar artificialmente al real”.

La moneda brasileña se depreció un 5% desde inicios de noviembre frente al dólar, batiendo sucesivos mínimos históricos. La semana pasada superó por primera vez los 4,27 reales por dólar, frente a 4,01 a inicios de noviembre.