SEG9 - F1 AROMA - ABI

 

Roberto Medina Buezo – Edición impresa

En el marco de la conmemoración por el 209 aniversario de creación del Ejército de Bolivia, la institución castrense reafirmó el respeto y obediencia a la Carta Magna, y el ejercicio con mayor eficiencia de su inquebrantable vocación de servicio a la patria para afrontar de mejor manera los nuevos desafíos.

“El Ejército es el elemento de unión de las 36 nacionalidades, por ello seguirá cumpliendo la misión constitucional para que seamos mejores que ahora”, dijo el general Iván Inchauste, comandante general incidental del Ejército, en el acto que se realizó ayer por la mañana en el Colegio Militar.

Aseguró que los uniformados trabajarán a diario para alcanzar la integración, el desarrollo del país, mantener y defender el honor, la unidad e independencia, la integridad del espacio territorial, el ejercicio de la soberanía, el orden constitucional y la contribución al desarrollo del Estado.

En ese sentido, destacó la participación en los recientes conflictos políticos y sociales, puesto que su presencia en las calles ayudó a la pacificación.

“Nos dieron la misión de pacificar el país, proteger a cada boliviano y boliviana y lo hicimos a la altura de las circunstancias, inicialmente con diálogo y paz, y posteriormente en estricto cumplimiento del manual del uso de la fuerza y la proporcionalidad, con medios disuasivos, nunca con armas letales”, remarcó.

Por su parte, la presidenta constitucional transitoria en ejercicio, Jeanine Áñez, ponderó la labor de las Fuerzas Armadas ya que defendieron los anhelos de libertad de los bolivianos que se vieron amenazados luego de las elecciones del 20 de octubre.

Manifestó que en la actualidad se vive una transición hacia el respeto a las instituciones que durante 14 años no fue posible, al igual que el descrédito de los méritos profesionales.

Destacó también el nexo del Ejército con la sociedad, lo que garantizó la protección de la democracia y todas las instituciones del Estado boliviano.

“Salimos de un proceso difícil donde los grupos violentos quisieron causar daño y terror, aunque no pudieron porque la seguridad no se alcanza solo con esfuerzo de las instituciones, sino con el esfuerzo de todo el Estado y los bolivianos”, dijo.

La Batalla de Aroma

El 14 de noviembre de 1810, el Ejército, al mando de Esteban Arce, que contaba con las armas de Caballería, Infantería y Artillería, junto a una tropa auxiliar de 174 indígenas, derrotó en los campos de Aroma a las fuerzas realistas de Fermín Piérola.