El alcalde de Montero, Miguel Hurtado. (Foto: GAMM)

Montero es la segunda región más afectada por el virus del país, elevó la incidencia de la curva epidemiológica con nuevos 97 casos positivos de COVID-19 reportados.

Veiska Soto Morales / Bolivia Digital

El alcalde de Montero Miguel Hurtado —quien se encuentra aislado desde el pasado viernes—, en video conferencia con el Diario Zona Norte, confirmó la mañana de este miércoles que el resultado de la prueba de laboratorio a la que fue sometido dio positivo por COVID-19.

Hurtado se quebró durante la entrevista al informar su estado de salud y el hecho de haber puesto en riesgo a su familia, en particular a una de sus cuatro hijas que padece de asma .

Pese a ello, la autoridad señaló que continuará con sus labores: “no es hora de abandonar el barco”, dijo.

En esa línea subrayó la necesidad de habilitar el hospital de tercer nivel de Montero, que cuenta con 200 camas y 200 respiradores, así como el equipamiento del centro médico municipal de segundo nivel para atender la emergencia que vive la región por esa enfermedad.

“No podemos esperar a que colapse el sistema de salud, estamos en la cruzada de exigir se habilite el hospital —de tercer nivel—. Esperemos que el Gobierno —nacional— haga las gestiones para poner en marcha este nosocomio”, señaló Hurtado.

El burgomaestre señaló que, junto con Amdecruz, se realizan las gestiones ante el Ejecutivo para fortalecer la lucha contra el coronavirus y frenar su expansión, ya que de acuerdo a informes de los técnicos de la Alcaldía, los recursos económicos del municipio alcanzan para atender esta emergencia y otras necesidades de salud por unos dos o tres meses más.

Por otra parte, Hurtado informó que pidió a los técnicos del municipio trabajar un plan de reestructuración de personal, el cual podría derivar en despidos de algunos funcionarios para reducir gastos.

Zona de desastre

Horas previas a la declaración del Alcalde, el secretario General de Salud de Montero, Víctor Hugo Callaú, informó que se evalúa declarar zona de desastre a ese municipio.

Callaú dijo en entrevista con La Revista de Unitel que esperan que al asumir esta medida, los Gobiernos nacional y departamental de Santa Cruz colaboren a la región a sobreponerse a la situación, ya que durante el encapsulamiento —que inició el 9 de abril— hubo “ausencia del Estado” —afirmó—.

Además señaló que pese al compromiso del Ministerio de Salud, no se devolvieron 36 ítems médicos que correspondían a la brigada médica de Cuba, que fue expulsada del país a finales del 2019.

Sobre la fiesta que se habría realizado el 1 de mayo en Montero, y que fue denunciada por el secretario de Salud de la Gobernación de Santa Cruz, Óscar Urenda, Callaú afirmó que el municipio no pudo comprobar esa actividad y que aparentemente se trataba de un evento religioso en el que los asistentes respetaron las medidas de bioseguridad.

Dato

Según Víctor Hugo Callau, “la evaluación de expertos de epidemiología señala que si el municipio no hubiese acatado el encapsulamiento, a la fecha habrían unos 1.000 casos” en esa zona del oriente boliviano.