Infografía: Javier Pereyra

Mauricio Quiroz Terán / Bolivia Digital

Sin feligreses y con el respaldo de la Policía Nacional, el arzobispo de La Paz, Edmundo Abastoflor, peregrinará por toda la ciudad de La Paz con el Santo Sepulcro y, de este modo, cumplirá con el rito del Viernes Santo en medio de la cuarentena por el coronavirus.

El comandante general de la Policía Boliviana, Rodolfo Montero, anunció que la institución apoyará a monseñor Abastoflor, pero advirtió que nadie podrá salir. “Vamos a realizar el Vía Crucis a partir de las 15.00, al conmemorarse la muerte de Jesús”, precisó.

“Desde la Catedral Castrense, vamos a empezar por la calle 21 de Calacoto, la calle 9 de Obrajes, la avenida 20 de Octubre, avenida Buenos Aires y calle 4 de Mayo, la plaza Murillo, plaza Villarroel, Villa Copacabana, avenida Busch, Alto Obrajes y nuevamente nos constituiremos a la Catedral Castrense”, detalló Montero.

“Solamente pueden asomarse a las ventanas y balcones; no pueden salir a la calle, a la vía pública, por favor (…). Vamos a pasar por las rutas que se ha indicado, pero les pido de la manera más humilde que colaboren con la procesión, no pueden salir”, enfatizó.

La celebración de la Semana Santa en el país se desarrollará en medio de un estado de alerta sanitaria y una cuarentena total por efecto de la pandemia del coronavirus. La Iglesia católica modificó varios de sus ritos para evitar la propagación de este mal.

En Cochabamba, un helicóptero de la Fuerza Aérea sobrevoló toda la capital de ese departamento y varios municipios. Un capellán esparció su bendición en ocasión del Jueves Santo, cuando se recordó la Última Cena de Jesús con sus 12 apóstoles.

En el resto del país, los sacerdotes católicos celebraron a puertas cerradas, evitando de este modo la concentración de personas.