Por: Armando Aquino Huerta/

En la vida política de los pueblos, los cabildos, paros, declaraciones políticas antidemocráticas, y la comisión de delitos contra la seguridad del Estado, tienen sus consecuencias, como lo demostró la victoria del MAS-IPSP en las elecciones generales de 2020 —los problemas políticos se resuelven así—, y la sentencia condenatoria contra Jeanine Añez y otros —faltan algunos—- que están en las cárceles por algunos delitos cometidos durante el golpe de Estado de 2019 y gobierno de facto de la nombrada exsenadora.

En Santa Cruz de la Sierra, ante el fracaso de adelantar la realización del Censo de Población y Vivienda, y no invitar a las autoridades nacionales para festejar su aniversario; su gobernante Luis Fernando Camacho, su “Comité Cívico” y “Comité Interinstitucional”, planteando la desobediencia civil y el federalismo gritando: “Tenemos un único camino por delante, erradicar de Bolivia el centralismo asfixiante que se genera con el modelo unitario de Estado que vivimos y reemplazarlo por un nuevo modelo de Estado federal”, convocaron al cabildo plagado de discursos políticos antidemocráticos surtidos de los mismos golpistas de 2019 vociferando: “Ya los derrotamos y los vamos a volver a derrotar”, y se formularon dos preguntas que no tuvieron respuesta, y diciendo no se escucha, algunos asistentes obligados resolvieron dar un plazo de 21 días al Gobierno central, para que el Censo se realice el 2023 de lo contrario habrá paro indefinido a partir del 22 de octubre; hecho que hace ver la consecuencia de dar un golpe de Estado para separarse de Bolivia y quedar impunes por los delitos cometidos. La misma estrategia de 2019 incubada en el imperio que quiere —y sabe— desestabilizar gobiernos de izquierda.

Lo decidido en el cabildo, la desobediencia civil y el federalismo planteado, no solo son actos políticos antipatrióticos, sino delictivos, porque violan la UNIDAD del Estado Plurinacional prevista en Art. 1 de la Constitución Política del Estado, y constituye delito de “SEPARATISMO” tipificado en el Art. 129 bis del Código Penal sancionado con privación de libertad de 30 años sin derecho a indulto; por ello dicho cabildo fue rechazado por la mayoría de los habitantes de Santa Cruz. 

Si a ello añadimos el multitudinario desfile y festejo de aniversario realizado en el “Cambódromo” por “collas” y “camba-collas”, que desde 1950 con sus hijos y nietos, constituyen —más o menos— el 90% del pueblo de Santa Cruz y son su motor económico, que rechazaron el cabildo pidiendo la renuncia del gobernador y sus adláteres que brillaron por su ausencia —aislándose de esa mayoría—, las consecuencias del cabildo equivalen a un suicidio político.

Dicho ultimátum con el paro indefinido amenazado, vinculado a esa mayoría de “collas” —decía Tupac Katari al ser descuartizado “Volveré y seré millones”— permite ver la consecuencia de que el futuro Gobernador y Alcalde de Santa Cruz será un aymara o quechua Quispe o Mamani, que por no cometer el delito de “SEPARATISMO” podrían plantear —con leyes y mapas en la mano—, reemplazar el nombre de dicho departamento por el de “COLLASUYO”, por la UNIDAD DE BOLIVIA y rechazo al federalismo —como elucubran Sociólogos, Politólogos y Analistas—. Al respecto la Biblia que los golpistas manejan, en San Juan 8. 32. dice: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.