Antes del 7 de marzo de este año las personas enfermas con cáncer debían pasar un viacrucis y sufrir la falta de medicamentos para esta enfermedad o simplemente dejar que este mal se apodere del cuerpo y fallezca ante la falta de recursos económicos para ser tratado.

Después de la fecha indicada, miles de bolivianos encontraron una luz de esperanza y aplaudieron la inauguración del Centro de Medicina Nuclear, donde se trata el problema del cáncer con equipos de alta tecnología.

El Gobierno nacional no escatimó esfuerzos para que este centro reciba a los ciudadanos que sufren este mal y que tengan calidad de atención de profesionales especializados con un amplio recorrido internacional.

Hasta ahora son 2.328 personas que recibieron la atención digna de esperanza en el Centro de Medicina Nuclear, lo que demuestra la importancia que tiene para el Gobierno la salud de los bolivianos.

Este proyecto que comenzó en la gestión de Evo Morales y se consolidó con el presidente Luis Arce Catacora no es del agrado de médicos ni políticos de oposición, que en la etapa de construcción manifestaban que sería el centro para la creación de ojivas nucleares, que sería un espacio de alta radiación y que Bolivia podría sufrir problemas como Chernobyl o Fukushima, metiendo miedo a los bolivianos.

Hoy que se conoce el trabajo que desarrolla el Centro de Medicina Nuclear empiezan a buscar otros elementos para atacar a esta entidad y desacreditarla, cuando en países como Argentina o Brasil aconsejan que las personas bolivianas que padecen del problema del cáncer acudan a este Centro, que es el más moderno de la región.

Debemos recordar que, durante el gobierno de facto de Añez, las personas enfermas tuvieron que peregrinar y acudir a centros privados donde gastaron sus pocos ahorros, ya que entidades como el Hospital de Clínicas suspendieron su atención bajo el argumento de que todo paciente debía tener una prueba PCR anticovid, con un costo que superaba los 1.500 bolivianos.

La Agencia Boliviana de Energía Nuclear que administra este Centro le dio mejores noticias al pueblo boliviano porque similares centros se inaugurarán en Santa Cruz y en la zona Sur de La Paz, donde los pacientes serán atendidos como se los atiende en la ciudad de El Alto.

Durante las fiestas septembrinas en el departamento de Santa Cruz comenzará a funcionar el segundo Centro y en el primer trimestre de 2023 se inaugurará el Centro que está en la zona de Achumani en La Paz, lo que permitirá que la atención de pacientes se triplique, y la esperanza de superar este mal tendrá un mayor porcentaje.

Hoy Bolivia goza de este sistema de curación, el que los políticos opositores no querían que se construya para no afectar los altos ingresos que recibían las clínicas y hospitales privados que desangran la economía de los bolivianos.