Infografía: Yuri Rojas / Periódico Ahora EL PUEBLO

Redacción Central /

En 2016 se anunció que la marca de oficinas más extendida del planeta llegaba a Santa Cruz de la mano de inversores bolivianos y argentinos que apostaron por el desarrollo regional, sin embargo se conoció que una importante suma de dinero que aceleró la construcción tenía origen en una de las más grandes estafas al Estado boliviano.

Gran parte de los $us 2,3 millones que robaron los exministros de Gobierno y de Defensa, Arturo Murillo y Luis Fernando López, respectivamente, junto con sus cómplices, mediante la compra irregular de gases lacrimógenos, fue invertida en un proyecto inmobiliario en Santa Cruz.

Las transferencias de diversos montos de dinero, desde Estados Unidos a Bolivia, fueron a parar a los cimientos del World Trade Center, en Santa Cruz, mediante inversiones que hizo uno de los socios identificado como Philip Lichtenfeld, involucrado en los sobornos para lograr el contrato para la compra y venta de gases lacrimógenos con sobreprecio.

El Ministerio de Gobierno corroboró que el dinero fue invertido en esa construcción y en la inmobiliaria El Doral.

Philip Lichtenfeld.

El movimiento financiero de la empresa Bravo Tactical Solutions establece tres transferencias que suman $us 920 mil a Proyectos Inmobiliarios El Doral SA, empresa que tiene participación en los proyectos World Trade Center de Santa Cruz y la inmobiliaria El Doral de Cochabamba.

Al conocerse esa inversión, World Trade Center Santa Cruz anunció la exclusión de Philip Lichtenfeld de su paquete accionario y del desarrollo del negocio en la capital cruceña, la activación de los mecanismos empresariales adecuados para la exclusión de Lichtenfeld e instruyó una auditoría a los aportes cuestionados, los que serán devueltos al Estado boliviano por los canales pertinentes.

“World Trade Center Santa Cruz de la Sierra posee estrictas reglas de transparencia y ética empresarial, respondiendo a los valores de World Trade Centers Association (WTCA), con sede en Nueva York. Nuestra compañía es una desarrolladora de proyectos inmobiliarios, que no ha participado de ninguna actividad ajena a su rubro y, de ninguna forma, ha consentido, encubierto o participado directa o indirectamente de actividad ilícita alguna”, señala un comunicado oficial.

El comunicado agrega que todos los aportes de los accionistas siguieron los procedimientos legales para inversiones en el proyecto, y que, ante los hechos investigados que involucran a Lichtenfeld existe el compromiso con la búsqueda de la verdad, el cumplimiento del derecho y la transparencia institucional.

“La población boliviana puede estar segura de que nuestra compañía cumplirá con la ética que la caracteriza garantizando el estricto cumplimiento de la ley”, apunta.

Algunos datos de la gigantesca construcción

  • El proyecto World Trade Center cruceño está emplazado en el municipio de Porongo, en la urbanización Colinas del Urubó.
  • Está constituido por dos torres paralelas de 27 pisos, revestidas de vidrio.
  • Fueron anunciadas investigaciones para conocer todos los detalles de la inversión en el proyecto inmobiliario, y sobre todo para conocer qué persona invirtió más.
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