Compartir actividades en familia reduce los niveles de estrés causados por el encierro en cumplimiento de la cuarentena. (Fotos: Carlos Barrios/Bolivia Digital).

Erika Ibargüen A. / Bolivia Digital

No se puede precisar cuál es la consecuencia de esta cuarentena para frenar el coronavirus en cuanto a la salud mental de las personas y frente al distanciamiento social, puesto que existen muchas diferencias económicas y por tanto de condiciones en que viven las personas.

Bolivia Digital conversó con especialistas en psicología para entender cuál es el comportamiento de las personas en esta etapa en la que se experimenta un encierro obligatorio para no propagar el coronavirus, que es letal y que al momento muestra cifras lamentables de personas contagiadas y fallecidas.

Sherezade Exeni, terapeuta y psicóloga clínica, manifestó que no se puede comparar a una persona que tiene una casa con jardín con otra que vive en una sola habitación, pues ambas viven de manera muy distinta el distanciamiento social.

Agregó que tampoco es lo mismo una persona que vive en un departamento de tres dormitorios y que además está acompañada de su familia (esposo y/o padres e hijos), con quienes puede compartir, con otra persona que vive sola o con una pareja en situación de violencia y que ahora tendrá que convivir encerrada.

“Todas esas condiciones afectan el estado de ánimo de las personas, la falta de luz, sol, tierra, jardín, falta de contacto, de poder tocar, abrazar y sentirse acompañado, todo eso afecta”, destacó la profesional.

Exeni manifestó que cada casa o cada familia es diferente y que en esta cuarentena existe un grupo de personas que disfruta el distanciamiento, de no salir, de estar con sus familias aprovechando de hacer cosas que nunca podían hacer y que además no tienen tanta preocupación económica ni tanta amenaza de no recibir sus sueldos porque son personas asalariadas.

“Puede ser que este salario baje, pero de todas maneras saben que lo recibirán, por ejemplo los dependientes del Gobierno”, sostuvo.

La psicóloga clínica hizo referencia a lo opuesto, al otro grupo enorme de personas para quienes es extremadamente amenazante la cuarentena porque su fuente de ingresos no funciona.

Por ejemplo, los que tienen restaurantes, bares, los dueños de un teatro, de lugares donde la gente se reúne, de los que viven al día con alguna actividad en la que se relacionan con la gente, esas personas sí tienen consecuencias directas por el distanciamiento social.

Estas personas, que tienen que buscar nuevas estrategias para “ganarse la vida”, también atraviesan cuadros difíciles si hablamos de alguien que tiene problemas no resueltos con su pareja, con la que no se llevan bien porque se presentan los reclamos, rabias, frustraciones.

“En otro momento, estos conflictos pueden ser mejor manejados porque cada quien asiste a trabajar, se relaciona con otras personas, tiene amigos con quienes conversar. En cambio, en esta situación de cuarentena y encierro obligatorio, puede aparecer un cuadro de violencia e incluso más distanciamiento. No hablar aunque estés acompañado es otro de los problemas”, argumentó.

Sin embargo, aclaró que no existen reglas para el proceder de las personas, así que también puede ocurrir que ante la ansiedad se vean obligados a enfrentarse, hablar y resolver los conflictos.

“El comportamiento en las personas es muy relativo y no se puede responder de manera general cómo es la reacción pensando en todas las condiciones en las que vivimos las personas”, insistió Exeni.

Las personas que cuentan con un patio en sus casas pueden realizar actividades al aire libre. (Foto: Carlos Barrios).

Salud mental

Las constantes noticias sobre la pandemia pueden parecer interminables y esto afecta la salud mental de muchos, particularmente de quienes ya viven con afecciones como la ansiedad.

La psicóloga Mónica Soliz advierte que este tema debe ser tratado con mucho cuidado porque las personas actúan de distinta manera, de acuerdo con su forma de ser, de vivir y de sentir.

Aunque preocuparse por las noticias es comprensible, en muchas personas esto puede empeorar los problemas de salud mental existentes.

“Si la persona es depresiva, seguro no podrá manejar muy bien este tema del coronavirus porque vendrán a su mente solo pensamientos negativos”, dijo Soliz.

Sin embargo, si se trata de una persona que puede manejar su ansiedad, se proyectará a futuro y vivirá su presente buscando soluciones y respuestas positivas que le alivianen este encierro.

“Entonces, sí es posible proteger nuestra salud mental durante la pandemia del COVID-19”, destacó la profesional.