En 2008, fue el año de creación de la Dirección Nacional de Recursos Evaporíticos de Bolivia a cargo de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). (Foto: Tomado de ABI)

.Redacción central/Especial/

Con el mandato de que el Estado boliviano es dueño de sus recursos naturales y protagonista principal del desarrollo de toda la cadena productiva, el gobierno del entonces presidente Evo Morales decidió, en 2008, encarar el proceso de explotación e industrialización del litio en el salar de Uyuni, del departamento de Potosí.

Como primer paso se creó ese año la Dirección Nacional de Recursos Evaporíticos de Bolivia a cargo de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), con la finalidad de elaborar un plan para la industrialización; éste comenzó con la fase de investigación que permitió desarrollar el conocimiento y los procesos para tratar la salmuera y que luego derivó en la implementación de la fase I del proyecto con la instalación de las plantas piloto de cloruro de potasio, carbonato de litio, materiales catódicos y baterías.

La segunda fase del emprendimiento estatal comenzó en 2016 e implicó la construcción de las plantas industriales de cloruro de potasio (en actual operación) y carbonato de litio (en construcción), con productos finales destinados al mercado interno y principalmente a la exportación.

La tercera fase tiene que ver con la producción de cátodos y baterías de litio, que había comenzado en 2018 con la suscripción de la Minuta de Constitución Mixta entre YLB y la empresa alemana ACI Systems, para la construcción de tres plantas industriales con una inversión de más de $us 1.200 millones.

Fue la nacionalización de los hidrocarburos, el 1 de mayo de 2006, la planificación estratégica de políticas de desarrollo y el crecimiento sostenido de la economía, hasta antes del golpe de Estado perpetrado en noviembre de 2019, que permitieron ingresar al país al proceso de la industrialización de sus recursos naturales como el litio, el gas natural y otros, en cumplimiento a la agenda de octubre de 2003.

Según el portal www.ylb.gob.bo, tras la expulsión del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (octubre 2003), en enero de 2006 asume la presidencia de Bolivia Evo Morales, con él se configura un nuevo escenario político, con lo que concluye el periodo neoliberal implementado por los anteriores gobiernos.

Con la nueva política económica impulsada por Morales se dan las condiciones para plantear la industrialización de los recursos evaporíticos del salar de Uyuni, por lo que en enero de 2008 diputados y las organizaciones sociales de la región plantearon al presidente la industrialización de los recursos evaporíticos. A partir de ese momento, un equipo de profesionales bolivianos elaboró el diseño conceptual de ingeniería para la implementación de la Estrategia Nacional de Industrialización de los Recursos Evaporíticos.

En 2017 nace YLB para dar impulso al proyecto litio

Con el objetivo de impulsar la industrialización de los salares de Uyuni, Coipasa y Pastos Grandes, en 2017 fue creada la empresa pública estratégica de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB).

El ingeniero Juan Carlos Montenegro fue el primer gerente ejecutivo de la nueva entidad para continuar al trabajo de la Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos (GNRE), bajo la administración de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).