El Ministro de Economía durante la conferencia de prensa, ayer. (Foto: Jorge Mamani)

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El Gobierno destacó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció la efectividad del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP) en la reducción de la pobreza, la disminución de la desigualdad y la estabilidad económica.

El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, dijo en conferencia de prensa que el informe del organismo internacional se puede segmentar en dos estratos.

“El FMI reconoció que el Modelo Económico Social Comunitario Productivo ha reducido la pobreza, es efectivo para la estabilidad económica, para tener una baja inflación y ha disminuido la desigualdad”, señaló.

Bolivia redujo el nivel de la pobreza extrema a 11,1%, mientras que la inflación se sitúa en 1,6%, la más baja de la región.

En referencia a las sugerencias del organismo internacional, la autoridad señaló que Bolivia es un país soberano y no aceptará estas indicaciones porque son “viejas recetas de hace muchos años”.

Soberanía

“Nosotros consideramos que ese tipo de recomendaciones no las vamos a aceptar porque somos un país soberano. Tenemos una política económica soberana desde 2006 y ya no nos sujetamos a las directrices que sugiere el FMI”, remarcó la autoridad.

Agregó que hace más de 16 años el país aplica políticas económicas (fiscales y monetarias) “soberanas e independientes” y los resultados se ven en la reducción de la pobreza, reducción de la desigualdad, mejora del PIB per cápita, y la población goza de estabilidad.

Montenegro cuestionó al organismo porque recomienda ajustes a las subvenciones y, de forma paralela, “esté permitiendo a los países que tengan mayor holgura fiscal”.

Los carburantes en Bolivia son subvencionados, pero se apuesta a bajar el monto destinado a esta política con el biodiésel y otras acciones.

Ante la sugerencia de eliminar el pago del aguinaldo, sostuvo de manera contundente que esta medida es un “derecho sagrado” bien ganado por los trabajadores” y no se va a atentar contra este pago de fin de año al sector público.

Derecho

“Son derechos consagrados. Nosotros no podemos eliminarlos por una sugerencia del FMI. Además, imagínense, en una economía en reconstrucción que necesita empuje de la demanda interna, que nosotros le vayamos a quitar esa dinámica. Es un contrasentido, una forma esquizofrénica de ir a la austeridad a ultranza”, insistió. Anunció que a fines de septiembre se definirá si este año se aplica el segundo aguinaldo de acuerdo con el crecimiento interanual.

El tipo de cambio se mantendrá invariable. “En función de las evaluaciones que hacemos, no vemos ninguna necesidad de modificar la paridad cambiaria, así que seguiremos el esquema”, aseguró.

Por más de diez años el tipo de cambio se mantiene inalterable en Bs 6,86 para la compra y Bs 6,96 para la venta por cada dólar.

La autoridad destacó que cada país debe llevar su política económica de forma soberana y alejada de imposiciones como las del FMI.

“La virtud de nuestro modelo es que no está atado a ninguna obligación con el Fondo”, reiteró. Aclaró que la informalidad disminuyó. Acerca del sistema de pensiones afirmó que los aportes son de los trabajadores y que el cambio será de administrador, con la Gestora Pública, con mayores beneficios en rentabilidad.

Analista sostiene que no se puede volver al paradigma neoliberal

El analista económico Fernando Chuquimia opina que aplicar las recomendaciones del FMI sería retornar al modelo neoliberal que fracasó en el país durante el periodo 1985-2005. “Este organismo repite nuevamente su política económica ortodoxa, que comprende devaluación de la moneda nacional, disminución de la inversión pública, aumentar impuestos a los ingresos, disminución de subvenciones y la eliminación del aguinaldo”, dijo.

El analista manifestó que aplicar estas recomendaciones en la coyuntura actual llevaría a Bolivia a una catástrofe económica, donde la principal afectada sería la población y el resultado sería lo observado con otras economías como Argentina y Ecuador, con tasas de inflación de dos dígitos, decrecimiento y total incertidumbre para los agentes económicos.

“Se debe recordar que con el nefasto Decreto Supremo 21060 y las recomendaciones del FMI la política salarial neoliberal consistió en la contención de la mejora de los ingresos de los trabajadores, destapando la incapacidad para reactivar la economía y mejorar las rentas populares, con el creciente desempleo y marginalidad de estos sectores, además de una política de congelamiento de los salarios, los cuales tenían el apoyo de organismos internacionales (con limosnas) para pagar remuneraciones de maestros y médicos”, manifestó.

Afirmó que el modelo económico actual es una antítesis del neoliberal, por cuanto es uno formulado con base en la realidad socioeconómica boliviana.