Boca mina

Jackeline Rojas Heredia

El Museo de Etnografía y Folklore (Musef), dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB), presentará este 10 de mayo a las 19.00 el catálogo de fotografías titulado: Damián Ayma Zepita: el fotógrafo itinerante.

El artista destaca por la calidad de su obra y por lo multifacética que fue su vida; sin embargo, su existencia era desconocida hasta que el equipo de investigadores del Musef, integrado por Milton Eyzaguirre Morales, director de difusión del repositorio;  Ladislao René Salazar Cachi y Yenny Espinoza Mendoza dedicaron dos años de trabajo a la reconstrucción de la identidad, familia y obra de Damián Ayma Zepita (1921).

“No fue fácil porque hallamos un homónimo idéntico que resultó ser sobrino del fotógrafo, por esa razón decidimos primero armar el árbol genealógico de Damián Ayma con la finalidad de ubicar al real”, comentó Eyzaguirre. 

El investigador compartió el modo en que el Musef descubrió la existencia del mencionado fotógrafo. 

“Lo encontramos en el marco de una investigación que preparamos con el fin de mostrar la evolución de la vestimenta de la chola, con el título: Realidades Solapadas. La transformación de las polleras en 115 años de fotografía paceña. En ese afán apareció con varias fotografías interesantes, de ese modo conocimos su existencia”, aseveró. El catálogo no solo incluye las imágenes registradas por el talentoso fotógrafo, también narra su vida, su origen en Machacahuyo, del ayllu Kollana, Santiago de Toledo, provincia Saucarí del departamento de Oruro. 

Según las palabras narradas del fotógrafo y compartidas por su hijo, “vio la luz en un putuku, vivienda uru”. Información que integra lo recopilado por los investigadores sobre las distintas entrevistas realizadas a los familiares y descendientes del artista. Se puede deducir que Ayma Zepita responde a cuatro orígenes: tres andinos y uno occidental (uru, aymara, quechua y español), aspecto que le permitió dominar los idiomas andinos y deplazarse con mayor facilidad por el área rural de varios departamentos de Bolivia.

Sus instantáneas registran ciudades, poblados, ayllus, estancias o rancheríos y más.

Damián no contó con estudios, fue autodidacta, “se formó en ‘cancha’, sin dejar de lado esa capacidad intuitiva e inteligente”. 

Ejerció varios oficios durante su vida, pero sin reconocimiento. Entre esas actividades destaca su labor como fotógrafo, agricultor, documentalista, etnógrafo, investigador, ganadero, proyectista y ayudante de perforista en las minas. 

Su trabajo silencioso y hoy objeto de estudio del Musef permite recuperar un importante legado que no solo aporta a la historia del país o al desarrollo rural, sino que facilita la comprensión sobre la dimensión humana del artista.

La obra que presentará el Musef, demuestra que Damián Ayma “se convirtió en un hombre itinerante. Conoció alturas  y planicies, se apropió del calor, del frío, de la humedad, de los bofedales, de la sequedad…de los prestes,… de los santos, de Dios, vivió su entorno como muy pocos lo hacen”, según describe su tercer hijo Julio César:

“En Caracoles está Pacuni, que en esa época era de Comibol, no se conoce el sol, hay un anillo de neblina. Luego se sube a mina Argentina, un solazo, luego se baja a Pacuni, la neblina es densa, las movilidades con cadena tienen que bajar porque la nevada es intensa, luego se llega a la mina Caracoles y ya es Yungas, calor por todo lado”.