Fernando del Carpio Z. – Edición impresa

La canciller Karen Longaric advirtió ayer que si la actividad de Evo Morales en territorio argentino “afecta a la política interna y a la soberanía de Bolivia”, se hará “conocer inmediatamente a la Cancillería argentina, tal como se lo hizo con México”.

El reclamo correspondiente expresará “nuestro total desacuerdo con la violación a los derechos de asilo y al refugio político (…). Estamos esperando cómo se desarrolla esta situación”, dijo.

Longaric indicó que si el expresidente Morales —que desde el jueves se encuentra en Buenos Aires— “optó como refugiado, estaría inhibido de emitir opinión política alguna contra el país que supuestamente lo persigue”.

La Ministra de Relaciones Exteriores recordó que contra Morales “no pesa ninguna orden de apremio ni detención”.

Asimismo, señaló que el canciller argentino, Felipe Solá, le advirtió a Morales que es recibido “con la condición de que no realice actividad política de ninguna naturaleza, como ocurrió en México, al desnaturalizar el carácter de asilado que tenía”.