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Patricia Montaño Durán*

Este miércoles 12 se presentará en La Paz el libro Tiwanaku y su idioma. Aclaración histórica sobre la cultura QollaAymara, del historiador y lingüista Julio Avendaño, obra que revela cuál fue el idioma y la identidad de los tiwanakotas.

Para hacer esta aclaración, Avendaño presenta una formidable documentación, parecida, según dice él mismo, a una “auditoría” de las crónicas coloniales, así como información de las ramas de la lingüística, arqueología y antropología. Tarea realizada a lo largo de 40 años.

Entre sus principales argumentos, señala que el cronista Reginaldo de Lizárraga cometió un error de redacción al describir al pueblo pukina como pastor y agricultor, dando así paso a la equivocada teoría pukina, que afirma que ese fue el idioma de los tiwanakotas.

Sin embargo, los demás cronistas e historiadores, como Guamán Poma, Capoche, Molina, Brinton y La Grasserie, entre otros, señalan que los pukinas eran un pueblo muy pobre, al grado que estaba prohibido por los inkas de asistir a sus ceremonias religiosas, debido a su miserable condición.

El autor explica que Garcilaso de la Vega enalteció sólo a sus antepasados los inkas, restando importancia a los demás pueblos precolombinos, como a los tiwanakotas.

EL AYMARA Y LOS QOLLAS

Avendaño se apoya en el eminente lingüista Samuel Lafone Quevedo, entre otros, para demostrar que una pieza tan importante como el Cantar de las mujeres y los niños de Hatunqolla era aymara, al igual que el discurso del soberano, evidencias de que la gente de Hatunqolla era kolla y su idioma el aymara.

Pero hay muchas otras pruebas. Por ejemplo, la Gramática de Ludovico Bertonio, escrita en 1603, señala  a los kollas como una de las  naciones aymaras junto a los canchis, canas qollaguas, lupakas, pacasas, carangas y charcas, entre otros. Asimismo, Bertonio ignora por completo a los pukinas, porque era un pueblo sin importancia.

Igualmente, Martín de Murúa, en su tercer libro señala: “Del Cuzco para arriba: Collao, Chucuito, Chuquiapu y Charcas, la lengua aymara, también general y copiosa en vocablos y pulideza”. Lo que demuestra que al sur del Cusco no había otra lengua importante.

Además, el autor presenta sorprendentes citas sobre el ingreso de Tiwanaku a las selvas amazónicas del departamento de La Paz, donde esa civilización dejó una considerable cantidad de vocablos aymaras en el lenguaje de las diferentes familias amazónicas.

Aunque se denomina Tiwanaku y su idioma. Aclaración histórica sobre la cultura QollaAymara, este texto podría también titularse Auditoría a los Documentos Etnohistóricos sobre la Cultura Kolla Aymara. 

El libro será presentado a las 18.30 en el Museo de Etnografía y Folklore, calle Ingavi esq. Jenaro Sanjinés. Ingreso libre. * Historiadora, autora de El imperio de Tiwanaku.

Ficha bibliográfica: Tiwanaku y su idioma. Aclaración histórica sobre la cultura Qolla-Aymara. Autor: Julio Avendaño. 560 páginas. Grupo Editorial Kipus. Junio de 2018. Cochabamba.

Un autor paceño

El autor de Tiwanaku y su idioma. Aclaración histórica sobre la cultura QollaAymara, Julio Avendaño, dedicó 40 años a recopilar información, principalmente etnohistórica, pero también lingüística, arqueológica y antropológica para entregarnos el presente trabajo.

Avendaño incursionó en el estudio de la lengua aymara en la década de los 80 bajo la tutela del profesor Juan de Dios Yapita, y se extrañó al ver libros sobre historia precolombina con mapas etnolinguísticos en los que el altiplano lacustre aparecía poblado de pukinas y sin habitantes aymaras. Desde ese momento recopiló documentos que le permitieron hacer una investigación metódica y escribir este libro con el resultado de sus indagaciones.

Dentro de la rama de la lingüística, el autor escribió un listado de la presencia de voces aymaras en las lenguas amazónicas, publicado en 1987 por el Instituto de Lengua Ayara ILCA. Asimismo, posee dos obras inéditas que son Vocabulario simultáneo boliviano y Vocabulario simultáneo amerígena. En cuanto a su producción histórica, publicó una magnífica Monografía de la provincia Iturralde, impresa por Plural en 2006, en la que su presentador, el historiador José Roberto Arze, destaca su profesionalidad “que muchos especialistas quisieran emular”.

Indudablemente, este libro, Tiwanaku y su idioma. Aclaración histórica sobre la cultura QollaAymara, revolucionará la historiografía boliviana y peruana sobre la etapa prehispánica, pero lo más importante es que devolverá su verdadero pasado a la milenaria cultura aymara, el que fue tergiversado por una hipótesis equivocada, denominada teoría pukina (PM).

El sobredimensionado periodo inka

Esteban Ticona Alejo* 

El último libro de Julio Avendaño me conectó con una preocupación mía de hace varios años titulada ¿Existe una antropología andina? y en una de sus partes critico la “peruanización de lo andino”, pues parte de los autores que reprende don Julio tienen relación con el mencionado artículo. 

¿Qué es lo que yo reprocho en la “peruanización de lo andino”? 

El cómo el periodo inka es sobredimensionado por varios autores peruanos y algunos/as peruanistas, dejando a los otros pueblos existentes en el gran Tawantinsuyu en la vereda de la cultura inka. 

La investigación de Julio Avendaño, que data de aproximadamente 40 años —como nos confiesa—, tiene el propósito de mostrar los errores y falsos argumentos divulgados por una “teoría pukinista” que atribuye el desarrollo cultural del altiplano sólo a los pukina. 

Según Avendaño, los pukinas fueron pueblos lacustres, mitmas, mitimaes o pueblos eventuales en un determinado territorio sin mucha trascendencia societal y, por lo tanto, difícilmente pudieron haberse convertido en el eje cultural de los Andes altiplánicos. 

Don Julio va demostrando a lo largo de su investigación el error de redacción del cronista Lizárraga respecto a la población y riqueza de los pukina, comparando la información con datos oficiales de tributarios pukina según la Tasa de Toledo. 

Confirma las diferencias existentes entre las dos ediciones del cronista Murúa por las modificaciones que se hicieron en la copia, respaldando documentalmente el idioma que hablaban los qullas, así como la identidad simbolizada por el vestido. 

Se muestra que los qulla-aymara forjaron la cultura Tiwanaku y que llegaron con su idioma a varias regiones, inclusive a la Amazonia del actual departamento de La Paz, donde dejaron abundantes pruebas de su presencia. 

Según Julio Avendaño, los pukinistas son los continuadores de Garcilaso de la Vega, que sólo enaltecía a los inkas, citando transcripciones incompletas, interpretando a su modo las fuentes consultadas, y lo más censurable, con un fuerte afán de despojar a los qulla-aymara de su pasado tiwanaquense. 

Siguiendo la crítica de don Julio, los pukinistas aprovechan la confusión que reinaba entre las autoridades coloniales y entre los cronistas, quienes confundían a urus con pukinas, especialmente por el hecho de llamar pukina al idioma de los urus. 

Desorden que originó que el pukina, como lengua de los urus, sea declarado como tercera lengua general del Perú. Cuando en realidad los pukina vivían entremezclados con los uru. 

El mayor problema consiste en la confusión creada en torno a los dos pueblos citados. Para los cronistas, decir urus era lo mismo que decir pukinas. 

El libro de don Julio es una especie de defensa de Tiwanaku y del pueblo qulla aymara, es muy rico en las citas bibliografías y sobre todo en la problemática planteada desde el período colonial hasta las investigaciones más actuales. 

Es una salvaguardia muy bien argumentada, sin dejar de conectarnos con temas poco investigados profundamente, como la situación de los pueblos pukina, urus, uruquillas; su relación y conflictos con los aymaras, los quechuas, en diferentes momentos históricos. 

En fin, Julio Avendaño contribuye con esta investigación al debate de la reinterpretación de la historia profunda de los Andes, sobre todo a la compleja y gran variabilidad de los pueblos en el Tawantinsuyu. 

Dilata Julio Avendaño walja marawa yatxatawayi Tiwanaku markasata. Wakisiwa ullaña, amuyuñataki aka qillt’awi.  Jallalla Tiwanaku’ 
Chuqiyapu marka, Willka kuti 5525 marana/ La Paz, 2017

* Es sociólogo y antropólogo. Dr. en Estudios Culturales Latinoamericanos de la Universidad Andina Simón Bolívar, sede Ecuador. Es docente emérito de la Universidad Mayor de San Andrés, La Paz. Es autor de varios libros sobre temática indígena, campesina e investigación cualitativa. 

** Ver mi libro Memoria, política y antropología en los Andes bolivianos. Historia oral y saberes locales. Publicado por Agruco-UMSS, UMSA, Universidad de la Cordillera y Plural editores. La Paz, 2002 y 2005. Pags. 111-112. 
 

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