La mayoría masista del parlamento decidió que las elecciones generales se realicen entre los meses de mayo, junio y julio, lo que fue festejado por el cocalero Morales desde Buenos Aires.

Al parecer, el partido que fue desalojado del poder ejecutivo en noviembre tiene urgencias referidas a la caída de posibilidades de su candidato, y de ahí la prisa.

Expertos en el tema dicen que la caída de Luis Arce Catacora en las encuestas refleja la preocupación de los ciudadanos por las noticias acerca del crecimiento del narcotráfico y las agresiones que los cocaleros y narcotraficantes cometen contra la Policía y las Fuerzas Armadas.

Los ataques a Umopar, al Regimiento Ingavi, las agresiones a la Policía en Yapacaní y el descubrimiento de fábricas de droga, así como la captura de avionetas dentro y fuera del país llevando la mercadería, estarían mostrando a los bolivianos que estamos ante la única actividad económica pujante que se mantiene en el país a pesar de la cuarentena.

Esa actividad económica sería la responsable de financiar, además, a grupos violentos que actúan contra la Policía en otros lugares, como en El Alto de La Paz, todo bajo la coordinación del cocalero Morales.

Muy eficiente la campaña del narcotráfico, pero resulta contraproducente para el candidato Arce Catacora, a juzgar por las encuestas.

Además, las informaciones sobre las dificultades que tiene el país para enfrentar al virus chino hacen que los ciudadanos responsabilicen del pésimo estado del sistema de salud pública al gobierno del cocalero Morales que prefirió gastar en canchitas o en corrupción en lugar de beneficiar a la salud de los bolivianos.

El ministro del ramo acaba de informar que un ofrecimiento de ayuda para salud de Italia estaba archivado en las gavetas del gobierno masista desde hace cinco años. Quizá no les interesaba el tema porque son operaciones de donación que no incluyen el pago de comisiones a los funcionarios bolivianos que las reciben.

Ahora, felizmente, el ofrecimiento italiano ha sido aceptado y seguramente se traduzca en la llegada de equipos que hacen falta para enfrentar al virus chino.

Por todas esas razones, las encuestas estarían mostrando que el candidato masista está perdiendo simpatías, y eso habría provocado la prisa por llamar a elecciones lo antes posible, para que no sigan cayendo sus posibilidades.

De todos modos, el invierno está a las puertas y es probable que provoque un incremento de los contagios y del propio virus chino. Algunos masistas han admitido que si la OMS recomendara cambiar la fecha de las elecciones, ellos lo aceptarían.

Así se estaría confirmando que el cocalero Morales pone primero los intereses de su partido y no está interesado en la salud de los bolivianos.