Infografía: Yuri Rojas

Redacción Central /

Estudios recientes han demostrado que los transgénicos tienen impacto negativo en el medioambiente, en la biodiversidad y especialmente en la salud de las personas.

El postulado con el que el agronegocio intenta engañar a la gente dice que una planta de maíz transgénico y otra planta de maíz nativo son iguales; pero hay una diferencia sustancial en su estructura.

La planta de maíz modificada genéticamente ha incorporado a su estructura una molécula de glifosato y además genera un formaldehído, ambos son sustancias tóxicas que pueden provocar muchos problemas de salud.

“Se ha visto desde el área de la nutrición una inusitada prevalencia de personas que se han vuelto alérgicas al gluten del trigo y el problema no es el gluten, la proteína del trigo, el problema es el glifosato que ponen a ese cereal para hacerlo secar y cosechar más rápido y en el caso del maíz también ocurre lo mismo”, explica la nutricionista y ecóloga Rita Saavedra García, representante de Bolivia Libre de Transgénicos.

En términos ambientales, el problema que causa el material genético modificado es que contiene una sustancia tóxica como el glifosato, que no desaparece y permanece más de un año en la tierra y obviamente se biomagnifica, es decir que si un ser viviente come o consume agua con ese producto químico permanece en el cuerpo por prolongado tiempo y va creciendo en cantidad. 

Entonces eso pasa si se contamina el medioambiente también la biodiversidad porque la planta de maíz genéticamente modificada contaminará a otra cercana a través del aire a más de 400 km o 600 km de diámetro tanto con el material genético como con el glifosato.

El proceso para aprobar un evento transgénico en Bolivia es relativamente largo. (Foto: Archivo)

Pero el mayor problema es el consumo de ese material modificado en laboratorio y lo que causa problemas de salud.

Hace más de 20 años no había evidencia, pero en ese tiempo, después de producir y comer esos alimentos, las evidencias son respaldadas por numerosos estudios que señalan que los transgénicos con glifosato y agrotóxico tienen efectos nocivos en el organismo porque no es un consumo directo si no que se va acumulando en varios años.

El ingeniero agrónomo, con maestría en Ciencias Biológicas y Biomédicas, Jorge Quezada Portugal explica que el transgénico es un organismo genéticamente modificado al que se le ha introducido, a través de técnicas de ingeniería genética, genes de otro organismo.

En Bolivia solamente se tiene permitido un evento transgénico que es la soya RR resistente al glifosato.

“A nivel agrícola la soya rr, es el único evento que está permitido por el momento en el país. El proceso para aprobar un evento transgénico en Bolivia es relativamente largo en el que se tiene que hacer la solicitud respectiva de ingreso para la producción en Bolivia y después de eso tiene que seguir todo un procedimiento para el cual se forma un Comité Nacional de Bioseguridad en el que intervienen varios ministerios y las pruebas pueden por lo menos durar tres periodos de cultivo”, explicó Quezada.

Valor nutricional

La afirmación de que “no hay ninguna diferencia entre el maíz transgénico y no transgénico” es falsa. Vince de Dell Seed Company, una empresa de Canadá que sólo comercializa maíz no transgénico, ha elaborado un impresionante informe que muestra claramente la diferencia en el valor nutritivo del maíz transgénico y no transgénico. A la vista de los datos, el glifosato extrae los nutrientes vitales de las plantas. En el maíz transgénico se aplica este herbicida.

La importancia de este déficit nutritivo podría llevar a un ser humano a ser más susceptible a las enfermedades y trastornos. Las personas con osteoporosis tienen bajos niveles de calcio y magnesio; las personas con cáncer tienen bajos niveles de manganeso. Y la lista es más amplia.

El maíz transgénico presenta 14 ppm (partes por millón) de calcio, mientras que el no transgénico cuenta con 6.130 ppm, es decir presenta 437 veces más cantidad de calcio.

El maíz transgénico tiene 2 ppm de magnesio y el no transgénico 113 ppm, es decir, 56 veces más.

El maíz transgénico tiene 2 ppm de manganeso; el no transgénico 14 ppm, es decir, 7 veces más.

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