La senadora Simona Quispe.

• Ahora El Pueblo/

La primera vicepresidenta de la Cámara de Senadores, Simona Quispe (MAS), dijo que el objetivo del Gobierno y de los actores sociales es garantizar un censo técnico y despolitizado, además de buena fe, que tenga el apoyo de universidades públicas, alcaldías, gobernaciones, organizaciones sociales y otros.

—¿Qué es el Censo y para qué sirve?

—Es el conjunto de operaciones o actividades destinadas a recoger, procesar, analizar y difundir datos estadísticos que nos permiten conocer cuántos bolivianos somos, el número de viviendas, las condiciones en las que viven las familias en relación a los servicios básicos.

—¿Podría comentarnos los antecedentes y cuántos censos se desarrollaron en el país?

Bolivia es uno de los países de Sudamérica que muy pocos censos han hecho en su historia. Apenas once en 187 años, desde 1831 hasta 2012, incluso algunos censos se hacían después de 50 o 28 años.

La mayoría de los censos tuvo un carácter racista y excluyente respecto a los indígenas, a pesar de que ellos con el “tributo indígena” solventaron los recursos económicos del Tesoro General de la Nación (TGN) hasta 1880. Los indígenas luego de 135 años de fundación del país recién fueron considerados ciudadanos por la Constitución Política del Estado de 1961. Los censos también sirvieron para promover el asalto sistemático de tierras de comunidad y ejecutar políticas de exterminio indígena, cuyos datos reveladores nos ofrece el Censo de 1900, que pronosticaba la desaparición de los indígenas.

Por el contrario, un censo debe servirnos para proyectarnos en el futuro mediante intereses colectivos como un país diverso y no solo como regiones aisladas.

— ¿Por qué se postergó el Censo?

El Consejo Nacional de Autonomías, con la participación de los gobernadores del país, menos el Gobernador de Santa Cruz, y con la presencia de alcaldes y representantes de varias regiones decidieron, de manera conjunta, postergar el Censo de Población y Vivienda hasta 2024 debido a que la alta politización pone en riesgo el proceso censal.

El objetivo es garantizar un Censo técnico y no político, de buena fe, con el apoyo de las universidades públicas, que nos permita generar mayor información para la población, mayor posibilidad de generar acuerdos y consensos.

Se respetó la palabra de los actores políticos de la oposición que inicialmente pedían la postergación del Censo, como el Alcalde del municipio de La Paz y el senador Paz, pero ahora ellos mismos piden que se adelante el Censo. Eso demuestra que no les interesa el Censo, solo hacen cálculo político. ¿Por qué nadie de la oposición se pronuncia antes de los diez años de que se desarrolle el Censo?

— ¿Para lograr un censo con consenso es muy importante la participación de la sociedad civil?

Así es, trabajando de manera conjunta con el personal técnico de los municipios, gobernaciones y universidades. El 26 de agosto se organizó la décima y última reunión de socialización técnica del Censo de Población y Vivienda, en Trinidad, donde se reafirmó el acuerdo nacional de apoyar el cumplimiento del nuevo cronograma para el empadronamiento. Así, los encuentros nos demuestran que la despolitización del proceso censal es posible mediante el diálogo, la concertación, la unidad y participación de todos los bolivianos.

— ¿Cuáles son los temas que generan polémica y politizan el Censo?

Lo primero que hay que aclarar es que el Censo de Población y Vivienda sirve para actualizar datos estadísticos que nos permitan orientar las estrategias y las políticas públicas del Estado, y no politizarlo, tal como sucede en cada Censo con la polémica sobre la redistribución de recursos económicos, la distribución de escaños, la actualización cartográfica y los problemas de límites entre unidades territoriales.

El Censo solo es visto como la distribución de recursos, ello implica que unos departamentos ganen y otros pierdan, tal como sucedió en el último Censo de 2012. Santa Cruz fue la región más favorecida con la distribución de más recursos económicos y la reasignación de escaños, en desmedro de las regiones con menor población.

Sobre la actualización cartográfica censal, el Estado nunca pudo consolidar su cartografía en todos los censos debido al trabajo en gabinete, y su actualización requiere de un tiempo prudente, tal como la universidad lo ha mencionado.

Respecto de los límites, heredamos los conflictos que generó el otrora Congreso de la República que irresponsablemente creaba unidades territoriales sin límites definidos, incluidos los municipios de capitales de departamento. De ahí que, de un total de trescientos treinta y nueve municipios del país, solo cuarenta tengan límites definidos, lo cual se convierte en un obstáculo para la actualización cartográfica, problema histórico que el Estado Plurinacional intenta resolver mediante la conciliación y la voluntad democrática de los habitantes mediante la normativa especial.

— Finalmente, ¿cuál es la visión que tienen del Censo los partidos de oposición y los comités cívicos de las regiones como Santa Cruz?

Tienen una mirada egoísta en desmedro de las demás regiones del país con menor población.

Una breve biografía

Simona Quispe Apaza nació el 23 de junio de 1975 en Carabuco, Camacho, La Paz. Es la cuarta hija de ocho hermanos, de padres agricultores, Ana María Apaza y Juan Quispe (+). Madre de dos hijos, Ariel y Mary Luz, además abuela de dos nietos, quienes son su fortaleza.

Vida política: se formó en Choquenayra, Ingavi, La Paz. Posteriormente fue elegida secretaria ejecutiva de la Confederación de Mujeres Campesinas ‘Bartolina Sisa’.

La eligieron asambleísta departamental y se desempeñó en ese cargo entre 2010 y 2015. Es senadora titular desde 2021, es la primera vicepresidenta de la Cámara de Senadores.

Personaje histórico: Remedios Loza       

Partido político: MAS