Redacción Central/ Especial/

Luis Fernando López fue uno de los colaboradores más influyentes en la administración transitoria de la expresidenta Jeanine Añez, a la par de Arturo Murillo, puesto que ambos aplicaron mano dura sin temor, sobre todo para masacrar, reprimir y perseguir a los adeptos del Movimiento Al Socialismo (MAS), pero sobre todo usaron ese poder para vincularse a varios hechos de corrupción.

A inicios de junio de 2021, la expresidenta Jeanine Añez (detenida preventivamente en la cárcel de Miraflores mientras se investiga su participación en el caso Golpe de Estado), en su declaración ampliatoria, confirmó que Luis Fernando López ocupó la cartera de Defensa a sugerencia del ahora gobernador cruceño Luis Fernando Camacho.

A finales de 2019, el propio Camacho reveló que puso a López en el gabinete de Añez para que cumpla los compromisos que hizo su padre, José Luis, durante el golpe de Estado con los militares para que éstos no salgan a las calles en defensa del gobierno de Evo Morales.

“Fue mi padre quien cerró con los militares para que no salgan; por esa razón, la persona que fue a hablar con ellos y a coordinar todo fue Fernando López, actual Ministro de Defensa. Por eso él está de ministro, para cumplirle los compromisos”, aseguró Camacho a finales de 2019, según un video difundido en redes sociales.

DISCRIMINADOR Y PREPOTENTE
Desde que López se sumó al gabinete de Añez, mostró una actitud prepotente, discriminadora y desafiante con las personas que rechazaban el golpe de Estado, incluso con la mayoría de los legisladores, porque consideraba que no tenían ninguna moral por ser parte del MAS.

A inicios de marzo de 2020, la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) censuró a Luis Fernando López después de que se ausentó tres veces consecutivas a un acto de interpelación en el que debía declarar por las muertes ocurridas en las masacres de Senkata y Sacaba, entre otras.

Añez lo destituyó, pero al día siguiente, mofándose por completo de la censura legislativa, lo designó nuevamente como Ministro de Defensa agradeciéndole por su trabajo y patriotismo.

El 5 de noviembre de 2020, una vez que Luis Arce ganó las elecciones, López y su cercano Arturo Murillo huyeron de Bolivia con ayuda de la Fuerza Aérea, a pesar de que en su contra había alertas migratorias.

Ambos fueron trasladados hasta Puerto Suárez (Santa Cruz) y de ahí pasaron ilegalmente hacia Brasil. Se conoció que López aún permanece en el país vecino, mientras que Murillo se fue a Estados Unidos.

ROBO MILLONARIO AL ESTADO BOLIVIANO

El 16 de noviembre de 2019, sólo cuatro días después de que Jeanine Añez se autoproclamó presidenta de Bolivia, López, Arturo Murillo, Sergio Méndez, Luis y Bryan Berkman y Philiph Lichtenfeld, entre otros, idearon un negocio corrupto para robarle $us 2,3 millones al Estado boliviano.

De manera corrupta, lograron que una empresa intermediaria compre gases lacrimógenos para la Policía y Fuerza Armadas de Bolivia y venda el mismo material con sobreprecio.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés) se percató de ese ilícito porque usaron bancos norteamericanos para lavar ese dinero, e inició las investigaciones para dar con los autores, es así que a finales de mayo de 2021 confirmó que se había detenido a Murillo, Méndez, Lichtenfeld y a los Berkman, en Estados Unidos, país donde son investigados por soborno y lavado de dinero.

Luis Fernando López, con seguridad, también estaría incluido en la lista de involucrados, aunque aún no se confirmó, por ello se espera que Arturo Murillo, en su audiencia programada para este 9 de julio, revele más detalles y brinde los nombres de todas las personas que tuvieron relación con el millonario robo al Estado Plurinacional.