Un taller de carpintería abandonado, con los trabajadores despedidos y sin producción a causa del paro. (Foto: Jeruslava Ojeda)

• Frank Ibañez/

“Nosotros hemos sido bárbaramente afectados, estoy prácticamente en la quiebra. A todos mis trabajadores los tuve que retirar y no podrán volver, ya que hasta el momento no puedo vender mis productos”, declaró en medio de lágrimas Rosaura Gabriel, propietaria de una pequeña fábrica de muebles. Este es uno de los casos que expone las consecuencias económicas del paro indefinido.

Rosaura Gabriel es dueña de una pequeña fábrica de muebles, antes de los bloqueos empleaba a más de 10 trabajadores, pero ahora, después de 36 días de inactividad, solo tiene uno.

“Luego de este paro estoy haciendo lo imposible porque no hay cómo trabajar. Estábamos saliendo adelante después de la pandemia, pero con el paro nos hemos quedado sin nada, ni siquiera puedo vender, ya que todo el mundo dice que está sin plata para comprar”, manifestó la pequeña empresaria, quien lamentó que solo le queda un empleado, muebles sin vender, máquinas paradas, facturas del colegio de sus hijos por pagar y deudas en el banco.

El presidente de Conamype, Carlos Bolaños, declaró en su momento que 7.500 microempresas, que representan el 10% del total que hay en Santa Cruz, se están cerrando a causa del paro.

Con el cierre de estas empresas y las que no están trabajando de manera normal se estima una pérdida de 35 mil fuentes de trabajo de manera directa.

“El 10% de microempresas de Santa Cruz ha cerrado. Tenemos más de 75.000 afiliados, de los cuales ya unas 7.500 microempresas estarían cerrando o habrían entrado a la quiebra económica”, informó.

Desde la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía (Cadepia), Karina Mendoza, una de sus representantes, informó que debido a los 36 días de paro el 60% de sus afiliados están en crisis.

“Las pérdidas son millonarias y debido a este paro se han cerrado muchos emprendimientos y pequeñas empresas. Esto llegó para rematar a los que estaban reponiéndose de la pandemia”, indicó.

Otro empresario que refleja la afectación es Rubén Gustavo Pérez, un emprendedor del sector textil que expresó: “Somos una empresa que vendía en las mañaneras, pero ahora con este paro no pudimos vender en un 99% nuestros productos. Además, la gente estaba más preocupada por conseguir comida, por eso no le interesaba comprar ropa”.

Con toda su producción a la vista, cientos de pantalones en los estantes de su taller, Pérez lamentó que debido a esta medida haya tenido que reducir su personal de más de 5 a 2 trabajadores “y la producción de 500 pantalones por semana se vio reducida a menos de la mitad”.

Denunció que sus ingresos disminuyeron en un 70%, lo que perjudicó el pago de sus deudas al banco, el alquiler de su tienda y el sueldo de sus empleados. “Camacho y Calvo son los culpables de la caída de la economía, ya estábamos levantándonos, pero el comité y el Gobernador hicieron un desastre en Santa Cruz”, declaró.

De acuerdo con varios analistas, la economía, especialmente del sector productivo, tardará por lo menos cuatro meses en recuperarse.