El sistema educativo boliviano atraviesa un proceso de reconfiguración luego de que la aparición de la pandemia del coronavirus (COVID-19) y las medidas de confinamiento estricto que se aplicaron para contener la expansión del virus en el país obligaron a suspender las clases presenciales desde marzo y pasar a la enseñanza virtual o mediante plataformas digitales, hecho que no pudo ser sostenido, así que la pasada gestión de gobierno tomó la decisión de clausurar el año escolar en agosto.

Ahora, y con el nuevo Gobierno elegido democráticamente en el proceso electoral del 18 de octubre, se analiza el cómo encarar la nueva gestión escolar el siguiente año, pese a que el coronavirus continúa en el país, aunque con una importante reducción de contagiados en comparación a la meseta registrada en los meses de junio, julio y agosto, cuando se observaron los picos más elevados de casos positivos y el número de fallecidos.

De acuerdo con el reporte del Ministerio de Salud, el miércoles de esta semana, que está por concluir, se reportaron en Bolivia 96 casos confirmados de COVID-19, mientras que para el jueves esta cifra aumentó a 187. La Paz fue el departamento con mayor número de infectados (62), seguido de Potosí con 43 y Santa Cruz con 37, entre los principales.

Estos datos nos muestran que en un solo día se duplicó el número de contagiados. El jueves también se lamentó el deceso de 14 personas. A nivel nacional, los casos positivos acumulados alcanzaron a 143.756, mientras que los fallecidos llegan a 8.889.

Los indicadores del comportamiento del virus seguramente serán la base de las futuras decisiones que se vayan a tomar para el retorno a clases tanto en las unidades educativas como en universidades. Para esta finalidad, el Gobierno informó que se analiza reanudar las clases en 2021 mediante la asistencia semipresencial del estudiante y con el apoyo de las plataformas vía internet; sin embargo, y según lo señalado por el ministro de Educación, Adrián Quelca, lo que sí está claro, sea cual fuere la modalidad que se adopte, es que en la siguiente gestión no habrá una clausura anticipada, antes de tiempo, del año escolar, como ocurrió con la anterior administración gubernamental.

Para hacer efectivo el retorno a clases bajo la modalidad semipresencial, en caso de confirmarse esta figura, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz recomendó al menos seis medidas de bioseguridad para que los estudiantes puedan retornar a las aulas, como el control riguroso y constante a los profesores y el personal de la unidad educativa para asegurarse que no estén infectados con el COVID-19. Asimismo, los salones de clases deberían estar constantemente ventilados, por ejemplo, con las puertas y ventanas abiertas.

Respecto al número de estudiantes, las instalaciones no deberán superar el 50 por ciento de su capacidad, con la respectiva diferenciación de los puntos de entrada y salida, además de definir con exactitud los horarios de enseñanza y ver cuál será el tiempo destinado al recreo, con la finalidad de evitar la aglomeración de personas.

A lo anterior también se debe agregar el uso obligatorio del tapa bocas o barbijo, desinfectantes y
el control del lavado de las manos, entre otros.