El rendimiento de una hectárea de soya en Bolivia apenas supera las 2 toneladas, mientras que en otros países está por encima de las 10 toneladas, justamente en los países que son los primeros exportadores de ese grano.

Los países donde el rendimiento es más alto, y no solamente en soya, usan semillas transgénicas, aunque el tema provoca algunos debates por parte de personas que están convencidas de que este tipo de semillas provocan daños al ser humano y a los suelos.

El gobierno nacional ha autorizado el uso de semillas transgénicas para el maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya.

El anterior gobierno lo había hecho ya en 2011, pero el cocalero Morales lo había olvidado. En un último mensaje de tuit dijo el cocalero que el gobierno actual está “matando” a la gente con esta reforma, sin advertir que él mismo había aprobado los transgénicos.

En este debate, las Bartolinas y otras organizaciones sociales de tendencia masista se han pronunciado a favor de que el país entre de una buena vez en la era de las semillas modificadas genéticamente, porque así la producción aumenta y con ella los ingresos de las personas y del país.

Con esta innovación, Bolivia podrá mejorar su producción y aumentar sus exportaciones de alimentos ahora que el mundo se apresta e ingresar, tras el susto del virus, a una era diferente en que los primordial será la producción de alimentos.

Bolivia ha agotado sus reservas de gas natural y la minería también está en crisis, con la única excepción de la producción de oro que se da en los ríos del Amazonas por parte de empresarios chinos que se han asociado con cooperativas bolivianas.

Esas empresas de chinas están envenenando los ríos bolivianos y el actual gobierno está preparando medidas para poner orden en ese sector. El Perú, las dragas clandestinas que explotan oro en los ríos del Amazonas son destruidas por el ejército de ese país.

Todo indica que la agricultura será el futuro de Bolivia, convertida en un país productor y exportador de alimentos. Las tierras con que cuenta el país son aptas para convertirlo en una potencia agrícola a nivel mundial.

El uso de la tecnología ayuda a todas las actividades económicas. Si la agricultura hubiera seguido con el uso del arado egipcio no habría alcanzado los progresos que ha tenido en todo el mundo y los alimentos no darían abasto a la población.

El gobierno ha dado su palabra y todo indica que Bolivia ha ingresado a la era de las semillas transgénicas para mejorar los cultivos y convertir al país en una potencia agrícola.