Emisión del voto durante los comicios generales anulados en octubre de 2019. (Foto: DW)

Pese a las observaciones que envió la Mandataria a la Asamblea para preservar la vida de la población, los legisladores del Movimiento al Socialismo ratificaron la Ley de Postergación de Elecciones.

Karem Mendoza Gutiérrez / Bolivia – Edición impresa

Los actores políticos y sociales del país expresaron su rechazo a la Ley de Postergación de Elecciones por no considerar como prioridad la salud y organizar los comicios en plena pandemia.

La Asamblea Legislativa Plurinacional, con mayoría masista, aprobó la norma electoral que dicta la celebración de los  comicios en un plazo de 90 días. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) deberá definir la fecha de sufragio entre el 3 de mayo y el 3 de agosto.

Ante esta situación, la presidenta constitucional de Bolivia, Jeanine Áñez, denunció a la Comunidad Internacional de Derechos Humanos que la convocatoria a comicios es un “atentado gravísimo” contra la salud y la vida de la población boliviana.

El pronunciamiento de la Mandataria también apunta a Evo Morales y Luis Arce Catacora de llamar a comicios en plena emergencia sanitaria por el coronavirus.

“En Bolivia, el voto es obligatorio, y obligar a que casi 6 millones de personas se movilicen por la calle en un solo día y en plena pandemia traerá miles y miles de contagios, y eso puede generar cientos de víctimas fatales. Lo sorprendente es que el único fin de convocar a elecciones con semejante rapidez sea la ambición personal de poder del Sr. Arce y Sr. Morales”, indica parte de la carta.

La candidata a la presidencia por la alianza Juntos insistió en que los médicos y científicos que hacen las evaluaciones de la curva epidemiológica y, sobre todo, el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) son los idóneos para fijar la “fecha ideal” para sufragar.

Entretanto, el excívico y candidato a la presidencia de Creemos, Luis Fernando Camacho, calificó de “mezquino” pensar en elecciones en 90 días a partir del 3 de mayo en plena crisis sanitaria nacional y mundial, mientras los hospitales carecen de equipamiento.

El ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, afirmó que al Movimiento al Socialismo (MAS) “nunca le importó la salud de la gente” y rechazó su intención de ir a las urnas en plena pandemia.

En ese sentido, el senador de Unidad Demócrata (UD) Óscar Ortiz afirmó que la ley aprobada por el MAS es un una amenaza a la salud de los bolivianos y que a ese partido solo le interesa la política. 

Asimismo, el gobernador del departamento de Tarija, Adrián Oliva, afirmó que realizar las elecciones en 90 días representa “desprecio por la vida”. Afirmó que la prioridad es cuidar la salud y la economía de las familias que padecen los efectos de la pandemia.

Tras la aprobación de la norma electoral, ciudadanos de El Alto, Ivirgarzama y Yapacaní rompieron la cuarentena y realizaron concentraciones en contra de la ampliación del aislamiento hasta el 10 de mayo y pedir la realización de las elecciones.

Al respecto, el candidato a la presidencia por Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, calificó de “irresponsable” la violencia promovida por el MAS tras aprobar la Ley de Postergación de Elecciones, que creó un escenario de “confrontación” política en plena pandemia. 

El expresidente envió una carta a la Presidenta del Estado en la que plantea la instalación de un diálogo nacional con todas las organizaciones políticas y sociales. 

“Es imperativo definir una ruta clara para tener, en el plazo que la pandemia lo permita  y precautelando la salud y la vida de la ciudadanía, un gobierno surgido de la voluntad popular expresada en las urnas”. 

Acciones legales

El senador Ortiz, antes de que la Asamblea reconsiderara las observaciones de la presidenta Áñez, advirtió que la sesión estaría “viciada de nulidad”, ya que se instaló sin previa convocatoria.

El 1 de mayo, el Gobierno anunció que interpondrá un  recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Postergación ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) y expresó su rechazo por la norma —aprobada por los 2/3 del Movimiento al Socialismo— que “atenta” contra la salud y la vida de la población.

“El MAS quiere llevar a Bolivia a una polarización y quiere electoralizar el país en un momento tan delicado para la vida de los bolivianos. El MAS ha forzado la aprobación de esta ley para convocar a elecciones. Nunca se enfocó en la salud. El MAS construyó más canchas que hospitales en Bolivia. Para ellos es más importante satisfacer sus deseos de poder que la salud de los bolivianos”, aseveró.

Antecedentes

El TSE remitió el 26 de marzo el proyecto de postergación de las elecciones, luego de que el Ejecutivo declarara estado de emergencia y estableciera la cuarentena total en el país.

 La norma proponía un rango de fechas entre el 7 de junio y el 6 de septiembre, período en que la entidad electoral definiría la jornada electoral bajo criterios técnicos, científicos y recomendaciones de organismos internacionales que orientaran sobre el comportamiento de la pandemia en el país.

El 27 de marzo, los diputados del MAS decidieron que mientras dure el aislamiento no tratarían el entonces proyecto de ley de postergación de las elecciones, ya que se dedicarían a tratar “leyes urgentes” para combatir el coronavirus. 

Incluso el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Choque, observó una supuesta falta de consenso de las organizaciones políticas y advirtió que el proyecto podría ser devuelto al OEP, ninguna de estas afirmaciones se llevaron a cabo.

Aproximadamente un mes después, el 24 de abril, el presidente del TSE, Salvador Romero, se reunió con la Comisión de Constitución de Diputados para explicar los alcances del proyecto de ley y además plantear una modificación del rango de fechas entre el 28 de junio y el 27 de septiembre. Las nuevas fechas se debían al alargue de la cuarentena hasta el 30 de abril.

Pese a las explicaciones y los argumentos de preservación de la salud, así como los fundamentos técnicos que permitan realizar tareas óptimas para el proceso electoral, el MAS, con sus 2/3 en la Cámara de Diputados, aprobó el 29 de abril en grande y en detalle la Ley de Postergación de Elecciones con un plazo de 90 días (desde el 3 de mayo hasta el 3 de agosto) para definir la fecha de votación.

Romero, quien estuvo presente en el debate de los legisladores, afirmó que la norma aprobada reduce la posibilidad de definir la fecha para el proceso en función a criterios técnicos, logísticos y científicos respecto a la evolución del coronavirus.

“La propuesta que aprobó la Cámara de Diputados difiere del planteamiento del TSE debido a que da 90 días a partir del 3 de mayo y esto implica un recorte del tiempo propuesto, y reduce, de alguna manera, la posibilidad de seleccionar una fecha de acuerdo con los parámetros técnicos y científicos de la evolución de la emergencia”, aseguró la autoridad del TSE.

El 30 de abril, la Asamblea Legislativa aprobó la norma de los comicios a las 19.00. Sin embargo, la Presidenta envió las observaciones respecto a la ley porque representa un riesgo para la salud porque no se consideran criterios científicos sobre la pandemia. Además de las contradicciones con la Ley 1293, que declara de interés y prioridad nacional la lucha contra el coronavirus.

“En ese sentido, convocar a la población votante antes de lo propuesto por el Órgano competente en materia electoral sería exponerla a un mayor riesgo de contagio. En el proceso de elección existen muchos procedimientos, en los cuales existe el riesgo de aglomeración de personas”, explicó.

Pese a estos criterios que obligaron a la Asamblea a reconsiderar la ley aproximadamente a las 23.00 y acusados por el senador Óscar Ortiz de realizar una sesión sin previa convocatoria, el Legislativo, con su mayoría masista, ratificó la ley de elecciones.

El Órgano Electoral aún no emitió criterios sobre la aprobación de la norma. Mientras, el Ministro de la Presidencia expresó en una conferencia de prensa que el MAS nunca se preocupó por la salud, sino solo por hacer política en medio de la pandemia.

Repercusiones

Samuel Doria Medina, candidato por Juntos:

“El MAS tiene incontinencia electoral, pone en riesgo a sus propios seguidores para apresurar la elección”.

Fernando Camacho, candidato por Creemos:

“Hoy debemos olvidar el cálculo político y la mezquindad, y pensar en la vida de todos”.

Yerko Núñez, ministro de la Presidencia:

“Al MAS nunca le importó la salud de la gente. Quieren ir a las urnas en plena Pandemia”.

Carlos Mesa, candidato por Comunidad Ciudadana:

“El MAS (…) ha decidido una fecha fija sin considerar lo que puede ser la evolución de esta pandemia”.

Adrián Oliva, gobernador de Tarija:

“Pensar en hacer elecciones en los próximos 90 días representa el desprecio a la vida”.

Apuntes

La presidenta Áñez envió observaciones a la Asamblea para que reconsidere el rango de fechas de los comicios bajo criterios científicos de la pandemia.

La ALP sesionó a las 23.00 y ratificó la ley.

El legislador Ortiz advirtió que la sesión estaría viciada de nulidad porque se instaló sin previa convocatoria.

El TSE deberá definir la fecha de los comicios entre el 3 de mayo y 3 de agosto.

El presidente del Órgano Electoral aún no emitió criterios sobre la norma.