Infografía: Yuri Rojas / Ahora EL PUEBLO

Redacción Central /

Durante las movilizaciones de finales de 2020, Elio Affid Montes Chávez emergió como figura pública en la capital cruceña al atribuírsele un gran protagonismo para lograr la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia.

Luego del 12 de noviembre, cuando Jeanine Añez se autoproclamó presidenta, los dirigentes del Comité Cívico pro Santa Cruz recomendaron a Montes, como premio, para que asuma la gerencia general de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel).

Montes contrató a Marcelo Stelzer Dorado, Manuel Antonio Lara Bischof y a Sebastián Dabdoub Peña, entre otras personas de su confianza, para que ocupen cargos gerenciales.

Su gestión sólo duró 82 días, tiempo más que suficiente para cometer una serie de hechos de corrupción e irregularidades, como el pago de finiquitos a un grupo de ejecutivos de su confianza y el auspicio a un amigo íntimo que se dedicaba a la conducción de vehículos de carrera.

En medio de acusaciones, sobre todo por gastos irregulares, Montes huyó a Estados Unidos, país donde fue detenido por problemas migratorios, pese a contar con la ciudadanía norteamericana, y enviado al Krome Detention Center, en Miami (Florida).

Uno de los hechos que llamó la atención fue que, en el avión en el que Montes escapó de Bolivia, también estaba Luis Fernando Camacho, exlíder cívico cruceño.

SITUACIÓN LEGAL

En Bolivia, Montes es investigado por los delitos de conducta antieconómica, contribuciones y ventajas ilegítimas, enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado y favorecimiento al enriquecimiento ilícito.

Hasta ahora hay dos personas detenidas preventivamente en territorio boliviano, la exsubgerente de Recursos Humanos Rocío Escóbar, en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes (COF), y Marcelo Stelzer, exgerente de Administración y Finanzas, en San Pedro. Elio Montes tiene orden de aprehensión y sus cuentas fueron congeladas.