Cortes de 200 bolivianos en actual vigencia. (Foto: Archivo).

El sector calificó de improcedente pensar en algún tipo de aumento en un momento de calamidad pública debido al COVID-19.

Franz Acarapi / Bolivia Digital

El sector empresarial informó que debido a la actual situación crítica por la que atraviesan las unidades productivas, a causa de la crisis sanitaria nacional que profundizaría la recesión económica del país, no existen las condiciones para asumir un incremento del salario básico y el mínimo nacional.

La Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP), mediante un comunicado, calificó de improcedente pensar en algún tipo de aumento salarial en un momento de calamidad pública por el coronavirus.

“Recordemos que el país ya estaba en recesión o al menos en una desaceleración de la economía por los sucesos de octubre de 2019, a lo que se suma el impacto económico negativo a raíz del COVID-19, que pone al empresariado paceño en una situación extremadamente crítica, motivo por el cual no está en posibilidades de aceptar ningún incremento salarial para esta gestión”, señala el documento de la FEPLP.

Por su parte, la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz), a través de un boletín de prensa, indicó que el sector actualmente se encuentra en estado crítico de recesión e iliquidez que amenaza a la vida misma del aparato productivo nacional, la viabilidad de las empresas y el empleo productivo y formal.

De acuerdo con Cadinpaz, durante 14 años la industria perdió de forma gradual competitividad frente a otros países por los altos, graduales e inconsultos incrementos salariales.

“El salario mínimo en Bolivia es uno de los cinco más altos entre 10 países de Sudamérica y la productividad laboral es la última en la región (Sudamérica)”, indicó.

La institución exhortó al Gobierno no solo congelar el ajuste salarial 2020 que trata con los trabajadores, sino aprobar medidas específicas que permitan sobrevivir a la industria nacional.

En similar línea, la FEPLP mencionó que se realizó propuestas al Ejecutivo, como la creación de programas de recuperación de empresas (clínica de empresas) hasta que estas logren su estabilidad, rentabilidad y equilibrio. Asimismo, señaló que se solicitó la flexibilización laboral y la consolidación de acuerdos con los trabajadores para el pago porcentual de los días no trabajados durante la cuarentena, en función de la situación económica y liquidez de las empresas.