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El Ministerio Público atendió entre el 21 de marzo y el 12 de abril 545 casos de violencia familiar o doméstica a escala nacional. A pesar de que el Gobierno dispuso una cuarentena total para prevenir la propagación del coronavirus, la violencia no cesa y las principales víctimas son niños y mujeres.

“Los índices de violencia que se registran se deben a que en este período existen cambios fundamentales en el hogar, como la ansiedad al encierro, preocupación por el dinero, la manutención de los hijos, la falta de actividad y temas psicológicos relacionados con el temor al COVID-19”, manifestó la directora de la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia Sexual y en Razón de Género, Pilar Díaz.

La mayor incidencia se registra en Santa Cruz con 221 casos, 105 en La Paz, 82 en Cochabamba, 56 en Beni, 23en Potosí, 20en Tarija, 16en Chuquisaca, 11 en Pando y otros 11 en Oruro.

“La guarda, protección y convivencia dentro de nuestras familias es los más importante, por eso se ha visto la necesidad, en coordinación con la Policía, de emitir números telefónicos para que todas las personas que estén sufriendo violencia dentro de sus hogares puedan denunciar porque el Ministerio Público se encuentra en acción y no dejará en la impunidad ningún acto de violencia”, añadió.

Los números habilitados por la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV) son: en La Paz 61000523, El Alto 72042202, Oruro 62805818, Pando 72042740, Santa Cruz 72042264, Beni 72042709, Cochabamba 60707069, Chuquisaca 72042698, Tarija 78241690 y Potosí 72042570.

También se dispusieron fiscales de turno en ciudades y provincias para la atención de casos graves que se puedan registrar.