Una sala del hospital de tercer nivel “Dr. Hernán Messuti”. Foto: RRSS

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El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) Pando, Danny Hugo Mendoza, informó que desde este martes el hospital Hernan Messuti pone en práctica la terapia alternativa con dióxido de cloro para los pacientes que tengan COVID-19, con el objetivo de evitar la saturación de ese centro médico con la llegada de más personas con el virus. Dicho procedimiento es rechazado por el Ministerio de Salud y otras entidades, al no contar con un respaldo científico que pruebe su eficacia.

“Es un momento importante para nosotros, como Sedes hemos apostado en esta terapia alternativa, además los familiares se alegran de tener una alternativa más para estas personas que tienen esta enfermedad”, dijo el funcionario.

Indicó también que el tratamiento no tiene ningún costo, siendo que se hizo un convenio con la Universidad Amazónica de Pando, quienes se comprometieron a producir el dióxido de cloro.

“Nosotros como Sedes tomamos como una terapia alternativa, donde la persona que quiera utilizarlo debe firmar un consentimiento y tener también un consentimiento médico”, apuntó.

Indicó que el primer paso que se realizará es la evaluación de los 24 pacientes con COVID-19 que se encuentran internados en ese nosocomio, explicándoles los procedimientos que se llevarán a cabo.

El objetivo de iniciar con esta terapia alternativa es el descongestionar los centros médicos.

El lunes, el personal de ese centro médico recibió una capacitación de parte de Patricia Callisperis y su equipo.

Advertencia

Así también, en días pasados la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (Agemed), dependiente del Ministerio de Salud, advirtió sobre los riesgos que implica el uso del dióxido de cloro como tratamiento contra el coronavirus.

“Es importante informar acerca de los efectos adversos que fueron reportados en relación a su consumo como: insuficiencia respiratoria, cambios en la actividad eléctrica del corazón, baja presión sanguínea causada por la deshidratación, insuficiencia hepática aguda, recuento bajo de células sanguíneas, vómito y diarrea severa”, remarcó la Agemed en una anterior oportunidad.

La Agemed explicó que tanto el clorito de sodio como el dióxido de cloro son productos químicos utilizados como ingredientes activos para desinfectantes y otros usos industriales, y que no existe evidencia científica que respalde su uso contra el COVID-19 u otras enfermedades que se publicitan de forma “engañosa” a través de redes sociales u otros medios de comunicación.