AFP / Bolivia – Edición impresa

La Policía peruana detuvo ayer a 40 personas durante un paro de conductores de taxis colectivos, quienes procedieron a bloquear las avenidas de Lima para exigir que las autoridades legalicen los servicios que prestan.

Cientos de conductores de ese servicio ilegal, que ofrece transporte a varios pasajeros en un recorrido predeterminado, bloquearon con neumáticos encendidos, madera y piedras avenidas en la hora punta de la mañana, lo que provocó gran congestión en una urbe famosa por su caos vial. Algunos conductores pincharon los neumáticos de autobuses para forzarlos a detenerse.

Los taxis colectivos de Lima y del vecino puerto del Callao son utilizados masivamente por la población a pesar de su ilegalidad y de ser hostigados por la Policía e inspectores municipales de transporte.

“Tenemos más de 40 transportistas informales detenidos por alterar el orden público en la ciudad”, dijo a la radio RPP el general de la Policía Gastón Rodríguez.

“Los manifestantes usan la camiseta de la selección para dar a entender que es una causa justa, pero lo desnaturalizan con su accionar”, acotó.