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Redacción Central

En el marco del Foro Alianza por la Amazonia, que se realiza en Nueva York (EEUU), el presidente Evo Morales aseguró ayer que la batalla contra los incendios forestales en la Chiquitania, departamento de Santa Cruz, es rápida y efectiva.

El Jefe de Estado informó que los focos de calor se redujeron de 8.000 (reportados el 17 de agosto) a 1.536 (el 20 de septiembre), con un presupuesto de 15 millones de dólares.

“En mi país (Bolivia), hace un mes hemos tenido 8.000 focos de calor; gracias al esfuerzo de nuestro pueblo y del Gobierno estamos reduciendo los mismos y estamos ganando la batalla al fuego. Nuestra respuesta fue rápida y efectiva, gracias a la infraestructura de equipamiento, los recursos económicos y humanos con los que contamos como Estado”, aseguró.

En ese contexto, Morales agradeció la cooperación externa de más de 15 países y seis organismos internacionales para mitigar el siniestro en la Chiquitania. “También aprovecho esta oportunidad para reconocer el apoyo de la cooperación internacional, y aprovecho en este momento para agradecer a nombre del pueblo boliviano a todos los países y organismos internacionales”, sostuvo.

Además, explicó que junto a expertos internacionales se inició el trabajo de la etapa postincendio para resolver de manera estructural la recuperación de las zonas afectadas en la Chiquitania, la implementación de programas de prevención e intervención inmediata en los siniestros en los próximos años.

“Estos incendios forestales son un síntoma, (hacemos) un llamado de atención para tomar acciones de manera urgente y conjunta para salvar la Madre Tierra”, manifestó.

El ministro de Relaciones Exteriores, Diego Pary, en reiteradas ocasiones destacó la cooperación técnica de Bélgica, Colombia, Japón, Canadá, Rusia, Francia, Argentina, China, Estados Unidos, Inglaterra, Perú, Suecia, Suiza y la Unión Europea.

Además del apoyo técnico y económico del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata (Fonplata).

En ese contexto, desde la constitución del Gabinete de Emergencia Ambiental y la implementación del Plan Tajibo, la República de Perú cooperó con dos helicópteros con capacidad de descarga de 3.500 litros de agua para sofocar las llamas.

Argentina envió un grupo de bomberos de Jujuy y luego un contingente de más de 200 Cascos Blancos y 18 vehículos operativos. Francia llegó con tres helicópteros, 38 bomberos militares, cuatro drones con sus operadores, dos toneladas de equipos para combatir las llamas y 16 toneladas de ayuda humanitaria para los damnificados.

Rusia prestó a Bolivia el avión Ilyushin IL-76, con capacidad de transporte de 50 mil litros del recurso hídrico. Estados Unidos envió un grupo de expertos para las tareas de mitigación del fuego. La Unión Europea desplazó en la Chiquitania a ocho peritos y expertos en el manejo de desastres.  Suiza cooperó con personal especializado, además donó herramientas y equipos de seguridad humana para 200 brigadistas bolivianos.