Las mascarillas fabricadas por el joven. (Foto: Ronald Mamani)

Erika Ibargüen A. / Bolivia Digital

Poco más de 1.200 máscaras faciales para hospitales, bomberos, Policía Boliviana, Fuerzas Armadas y personal médico particular fueron fabricadas por Roly Ronald Mamani, un estudiante de Ingeniería Electrónica de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), especializado en electromedicina, para contribuir al cuidado de las personas ante la epidemia del coronavirus.

“Necesito una hora con veinticuatro minutos y hasta dos horas para cada máscara. Según mis cálculos, me cuestan Bs 22 y las vendo en Bs 25 para que sean accesibles a todas las personas que las necesitan en esta crisis de salud”, señaló Mamani a Bolivia Digital.

El universitario tiene su taller en Achocalla, que es donde vive, y con la ayuda de su hermano y toda su familia hace posible la producción de este artículo necesario para la protección del COVID-19.

“La producción se hace en 3D y están hechas con acetato y filamentos, materiales que se usan para la impresión bajo el cumplimiento de todas las normas sanitarias”, explicó.

Tienen resistencia y pueden ser reutilizables, y aunque ahora el material propio se le terminó, vio la posibilidad de fabricar las mismas con cinta PVC para ganar tiempo e imprimir más rápido, con lo que obtuvo buenos resultados.

Mamani explicó que la parte que sujeta la cabeza está en 3D, lo que significa casi dos horas de trabajo, luego realiza el ensamblaje de la liga y también la parte frontal, que es el protector (de acetato).

“Este material lo utilizo para que se forme la máscara”, manifestó.

Esta iniciativa nace ante la necesidad de contribuir con algo importante ante la coyuntura sanitaria, sobre todo para aquellas personas que son de primera línea, vale decir que son los primeros que se ponen en contacto con personas infectadas o sospechosos de COVID-19.

“Hasta el momento elaboramos 1.200 protectores que hemos distribuido al personal de salud policías, bomberos, médicos particulares, hospitales Obrero, Holandés y el del Norte, entre otros de provincias, y también llegamos a Oruro. Aunque tenemos más pedidos, no podemos llegar a todos”, lamentó.