Manfred Véliz, Alejandro Mansilla y Leonel Montecinos, en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. (Foto: Leonel Montecinos)

• Naira C. De la Zerda/

Tres estudiantes de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) iniciaron el jueves una huelga de hambre. Ellos comenzaron esta medida para demostrarle a las autoridades del Comité Interinstitucional que se puede protestar sin vulnerar los derechos de terceros.

Leonel Montecinos estudia Comercio Internacional; Manfred Véliz y Alejando Mansilla, Derecho. Los tres decidieron hacer conocer su indignación por los efectos que tiene el paro cívico convocado por el Comité Interinstitucional en la población. 

“Estamos muy cansados y molestos. Muchos de mis colegas trabajan y estudian, y ahora no pueden hacer ninguna de las dos cosas. Tenemos compañeros que vienen de provincia y rentan lugares para vivir, espacios que ahora no pueden pagar porque no pueden trabajar”, explicó Montecinos.

Según el también dirigente universitario, esta busca ser una llamada de atención para quienes promueven una medida que tiene un efecto enorme en los habitantes que en realidad no tienen nada que ver en el conflicto. También tiene el objetivo de despertar a la gente, para mostrarle que se puede dejar la indiferencia y buscan hacer escuchar su voz.

Ayer fue el segundo día de la huelga. Si bien docentes y compañeros les brindaron su apoyo con mantas, colchones, agua y diferentes elementos, los tres estudiantes soportaron las inclemencias del tiempo en condiciones precarias. “Decidimos quedarnos en la puerta de la universidad e instalar este toldo, pero no tenemos ningún tipo de pared lateral, así que el viento se hace sentir. Tenemos cosas con qué abrigarnos, pero estar a la intemperie es duro”, declaró el estudiante.

El último objetivo de estos universitarios cruceños es promover la búsqueda de un acuerdo, con esta acción desean ver un futuro pacífico en el que las autoridades puedan consensuar una fecha con la que ambas partes estén de acuerdo y la población pueda continuar su día a día de forma normal.