Miembros observadores de la OEA en su visita en 2019. (Foto: Archivo)

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Según un estudio iniciado hace más de dos meses por la representación supraestatal boliviana, el relato de fraude electoral fue armado para perforar la democracia en el país, informó Adolfo Mendoza, presidente del Parlamento Andino.

“Hemos comparado las actas de la elección de octubre de 2019 con las actas de febrero de 2016 y las actas de octubre de 2020, ahí encontramos una correlación sistemática que en el fondo indica que el relato del fraude fue armado para horadar y perforar la democracia en nuestro país”, afirmó.

Según el estudio, todos los problemas de las 266 actas mencionadas en el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) fueron utilizados como invento de irregularidad y son inexistentes, por lo que no pueden constituirse como prueba de fraude.

Con este informe, la oposición convulsionó el país en 2019 con una serie de manifestaciones que conllevaron a la sublevación de algunos miembros de la Policía y las Fuerzas Armadas, obligando al presidente electo Evo Morales a renunciar a su cargo para evitar mayores conflictos sociales.

“El informe de la OEA no es ninguna prueba de fraude, lo que tendría que hacer la oposición, que no lo ha hecho en más de un año, es mostrar si es que hubo actas adulteradas”, dijo Mendoza.

El estudio denominado ‘Impacto del informe de la OEA sobre la democracia boliviana’, que se prevé concluya en dos meses, revelaría otras incongruencias del informe presentado por la OEA, por órdenes de su secretario general, Luis Almagro.

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