DEP 10 - FOTO 1 - DIABLO

 

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Marco Antonio Etcheverry dice que el fútbol boliviano atraviesa una crisis porque no hay renovación de jugadores y dirigentes, y que la solución pasa porque se reúnan todos los actores, evalúen y propongan la mejor salida para mejorar.

¿Cómo está nuestro fútbol?

Salvó un poco el torneo la disputa en la recta final por el título y el descenso, con tres equipos que lucharon para salir campeón y dos que pelearon hasta el último partido para no perder la categoría.

Por el conflicto social que vivió el país, el fútbol está en crisis y me parece que el próximo año lo va a sentir un poco más, a excepción de los clubes grandes que están clasificados a copas internacionales, que les va a ayudar en lo económico.

Lo veo difícil porque los clubes económicamente no están bien, salvo los grandes que tienen apoyo de auspiciadores y un poco del público.

¿Por dónde pasa la solución?

Es difícil, porque hay muchos poderes, de los dirigentes y futbolistas; sería lindo que la prensa actúe de mediador para salir del pozo. Una de las oportunidades que tenemos es uniéndonos ahora entre hinchas, periodistas, dirigentes, futbolistas, exjugadores; de otra manera es difícil.

Dios quiera que empecemos bien la Eliminatoria, tenemos un técnico que está queriendo hacer las cosas bien, pero no tiene las condiciones para trabajar, no tiene ni dónde entrenar y eso lo vengo diciendo hace muchísimos años, no solo yo sino todos los exfutbolistas.

Hace dos años se intentó hacer fuerza para que cambie el fútbol, pero se hicieron cosas que no se deberían hacer. Lo que pasa es que se vive el momento, no se fijan en lo que se necesita. Esa es la realidad.

Nunca fuimos campeones ni los mejores en la Libertadores ni en las Eliminatorias, no vamos con frecuencia a los Mundiales y es por algo; ocurre lo contrario con clubes argentinos, brasileños y uruguayos.

¿Qué será ese “algo”?

Ustedes los periodistas lo saben y son los encargados de ayudar a salir de esto, nosotros estamos afuera y no tenemos el poder ni la posibilidad de comunicar a toda la gente lo que pasa en el fútbol boliviano, de decir la verdad, de lo mal que se está haciendo, de lo que está pasando. Hay denuncias, pero no puedo decir que hay mala administración porque sencillamente no hay nada, y ese es el problema.

No veo proyectos para las divisiones menores y cuando yo estuve en divisiones menores ayudando a Carlos Chávez en 2014 lastimosamente me tocó una etapa en la que el dinero se destinaba a pagar impuestos que venían de años y que se tenían que pagar para no perder la sede; entonces no había la oportunidad para desarrollar un proyecto.

Ahora llaman a los jugadores un mes antes de una competición para que trabajen y ver qué sale. El último torneo infanto-juvenil en el que participamos fue el año 87 y salimos campeones. Fue el ingeniero Rolando Aguilera, un fuera de serie en el fútbol de menores, que gastó su dinero y a través de la Academia Tahuichi nos preparamos seis meses para llegar a un Mundial.

Sin Roly no hubiésemos entrenado con buena alimentación y vitaminas; gracias a él, que creyó en los jóvenes y niños, se logró algo importante.

La FIFA con Joao Havelange creó los torneos infanto-juvenil gracias a Roly y lo digo con claridad y autoridad porque yo jugué el primer mundial Sub-15 en China invitado por la FIFA. Los únicos clasificados fueron China y Tahuichi, representando a Bolivia por invitación directa.

Hubo un Sudamericano en el que participó Beni en su condición de campeón nacional, si salía clasificado, hubiéramos ido dos selecciones de Bolivia, pero no lo logró.

¿Y cómo estamos en la parte económica e infraestructura?

Antes de irme a Colo Colo discutí y peleé con los dirigentes en el club donde jugaba (Bolívar) porque me debían 42 mil dólares y no quisieron pagarme. Hoy veo lo mismo: las canchas feas, no hay condiciones para entrenar, aunque algunas mejoraron, pero no están bien.

Si no hacemos un trabajo conjunto para mejorar el fútbol boliviano, de aquí a 10 años vamos a seguir lamentándonos y reclamando por qué no hay nada para los juveniles y por qué la Selección no tiene dónde entrenar y es mendiga de los clubes. Es hora de actuar.

Es increíble, pero le pregunté a Xabier Azkargorta en Chile: “¿Profe, cuándo vamos a ir a un Mundial?”, y me respondió: “Así, nunca, o quizá en 50 años”. Es una triste realidad.

Fabol de a poquito trata de ayudar a los jugadores a cobrar, con presiones, pero cobrando por lo menos uno de cinco sueldos adeudados.

No hay la autocrítica como tiene que ser, con honestidad, son puro intereses.

Dios quiera que el profesor César Farías tenga la posibilidad de trabajar un poco más y que vayamos a empatar o ganar a Brasil en el primer partido para ilusionarnos, pero ninguno ayuda a cambiar el fútbol. Nos falta hablar con la verdad y la realidad.

¿Cómo nos irá ante Brasil?

Complicado porque viene de una buena Copa América, con jugadores que juegan a un nivel increíble en Europa. En nuestra Selección con suerte le dan los jugadores al técnico para que trabaje tres o cuatro días y después le exigen, eso pasa desde hace años, desde Gustavo Quinteros, Erwin Sánchez, Julio Baldivieso, el profe Azkargorta, no pueden hacer maravillas con cuatro días de práctica antes de un partido.

Además, Brasil juega amistosos contra Alemania, Argentina, Bélgica, Uruguay, partidos que son de verdad. Bolivia, con equipos que están abajo de los 100 en el ranking FIFA.

Ojalá que los muchachos muestren su fútbol y nos den la felicidad de revivir esos momentos hermosos ganando y sumando para ilusionarnos con ir al Mundial.

Todo lo que soñamos lastimosamente está en manos de los jugadores, porque no veo nada extraordinario que hayan hechos los dirigentes para que el técnico pueda trabajar de mejor manera con el equipo que nos va a representar.

¿Hubo sorteo o fue dirigido?

Fue un sorteo, no creo que haya sido digitado para que Bolivia se hunda. Tenemos que cambiar la mentalidad de decir perdimos porque no entrenamos, no había cancha y el técnico hizo lo que pudo.

Tenemos que ser claros, los futbolistas son los que hacen fútbol, sin jugadores no hay fútbol y tienen que ser parte activa en la toma de decisiones sobre el manejo del fútbol y no en la parte administrativa, porque eso es responsabilidad de los dirigentes.

¿Sigue pensando en ser presidente de la Federación?

Voy a ser honesto, tengo el mismo cariño, amor por mi país, y quizás en este momento más todavía, pero ya me cansé de ayudar y ser parte del fútbol; ahora ya no me interesa porque es lo mismo.
Intenté, pero armaron su propio estatuto para que nadie se meta y así que sigan destruyendo el fútbol.

¿Apoyaría a Ronald Raldes si él se anima?

Ojalá haga una buena gestión en Oriente Petrolero para que él pueda aspirar a dirigir la Federación. Si es así, lo apoyaré.

El problema es que nosotros mismos no dejamos crecer el fútbol. No es que Raldes, Marcelo Martins, Etcheverry o ‘Platiní’ Sánchez quieran administrar nuestro fútbol, los dirigentes que están hace años ahí adentro no dejan crecer nuestro fútbol y siguen cerrando espacios. Ese es el problema.

No nos da la gana de mejorar el fútbol.

¿Recuerda una anécdota?

Cuando Brasil nos ganó 6-0, encima que nos golearon nos robaron en el hotel cosas importantes, denunciamos, pero nunca más supimos nada. Nos robaron por todo lado (sonríe).

Perfil

Marco Antonio Etcheverry Vargas, exfutbolista cruceño de 49 años. Fue un emblema de la Selección boliviana que jugó en el Mundial Estados Unidos 94.