Crispín Quispe se recupera del asalto que sufrió en su casa en Potosí. (Foto: BD)

La Paz / Bolivia Deportes

El exatleta Crispín Quispe, que sufrió un robo y fue amenazado de muerte hace algo más de un mes, aguarda que la Policía Boliviana pueda dar con los delincuentes para tranquilidad suya, de su familia y de sus vecinos en la comunidad potosina donde vive.

Quispe, que participó en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 en el maratón, radica en Villorio Leucasi, donde el 7 de abril en horas de la noche fue asaltado en su casa por sujetos que estaban armados.

El anciano de 76 años contó que le hicieron sentar en una silla, le amarraron las manos y le cubrieron el cuerpo con una frazada. No conformes, el jefe de los asaltantes le ordenó a uno de sus secuaces que mate a Quispe, quien pidió entre lágrimas que no lo hicieran y que no iba a poner resistencia, además les dijo que no veía bien (debido a una enfermedad perdió la visión en un ojo y ve con dificultad del otro).

Los ladrones robaron una picota, cuchillos de faenado de ganado, un panel solar y otros artículos. Después mataron a seis llamas en el corral. El exdeportista se dedica a la crianza de llamas y también es dirigente sindical en su comunidad.

Quispe se quedó encerrado toda esa noche, porque los asaltantes trancaron su puert. Al día siguiente logró liberarse de sus ataduras, salió y avisó del robo a su familia, quienes (mediante celular) avisaron a la Policía y el 9 de abril hicieron la denuncia formal en Colchani, en las oficinas de la institución del orden.

El 14 de abril volvió a efectuar la denuncia en Uyuni, esta vez, además de reiterar los hechos ante la policía, contó lo sucedido ante la Fiscalía, y el 17 de ese mes se abrió formalmente el caso, según cuenta la familia Quispe.

Para hacer un mayor seguimiento legal, unos días después Crispín contrató un abogado.

La policía lleva adelante las investigaciones y hace unos días tomó declaraciones a los vecinos de Quispe, quien va superando el mal momento de a poco, que no solamente le dejó problemas físicos, sino también un trauma psicológico.