Mujeres bolivianas usan barbijos en un mercado. Foto: opinion.com.bo

Gabriela Ramos/Bolivia Digital

El inmunólogo Aldo Vacaflores afirmó que ante la posible implementación de la cuarentena dinámica en algunas regiones del país, como adelantó el Gobierno, la población debe extremar el uso del barbijo, el lavado de manos frecuente y practicar el aislamiento social para evitar contagios por el coronavirus.

“Hay que extremar el distanciamiento social, el uso del barbijo y el lavado de manos, que son las recomendaciones que hasta el momento hizo la Organización Mundial de la Salud (OMS). La forma en que me contagio es si alguien tose o estornuda, con el barbijo evito el contacto con el virus”, señaló el profesional.

El Gobierno anunció que la cuarentena total se extenderá hasta el 10 de mayo, fecha en la que se evaluará la cantidad de casos y comportamiento epidemiológico del brote de COVID-19 en cada uno de los departamentos, municipios y regiones del país para determinar cuáles se mantienen en la medida o cuáles ingresan a la cuarentena dinámica, que implica una flexibilización en las medidas de aislamiento para reactivar paulatinamente las actividades económicas del país.

En este sentido, Vacaflores señaló estas tres medidas para que la gente las ponga en práctica una vez que retome sus actividades. Añadió que las personas también deben acostumbrarse a no tocarse la cara para evitar posibles contagios.  

Sobre el aislamiento social, pidió a la población que se acostumbre a mantenerse alejada del resto de las personas, por lo menos a un metro de distancia, y asumir esta forma de comportamiento aunque la cuarentena se levante.

“Es lo mejor que podemos hacer ahora, según las recomendaciones de la OMS, aunque puede que estas medidas cambien”, añadió y explicó los pros y los contras de cada uno de los implementos que la gente está usando para salir a la calle y protegerse contra el COVID-19, como ser los barbijos, guantes, pantallas de plástico y mamelucos.

Barbijos

Los barbijos se han convertido en artículos de primera necesidad y son los que la gente más demanda. La OMS recomendó que los de tipo N95 son los más adecuados para personal médico, que está en contacto directo con el virus; sin embargo, estos prácticamente ya no se encuentran en el mercado y se han reservado solo para trabajadores en salud.

Vacaflores señaló que la población no necesita usar mascarillas de ese tipo y que podría usar las quirúrgicas (hechas de doble pantalla de papel galleta y que son desechables) o elaborar un barbijo casero usando tela de algodón de alta porosidad.

“Lo importante es que el barbijo filtre gotitas de líquido (saliva u otros fluidos humanos). Una buena tela de algodón es suficiente porque su porosidad impedirá el paso de las gotículas”, explicó.

Varias entidades gubernamentales incluso recomendaron ciertos tipos de materiales para elaborar las mascarillas, tal es el caso del Ministerio de Salud de Argentina o de Perú, que publicaron tutoriales para que la gente elabore sus propios protectores.

En el caso de Perú, la cartera de Salud recomienda que la mascarilla tenga dos tipos de tela, una de punto o elastizada, cuyo tejido sea bastante tupido, pero que permita respirar. Sugieren materiales como nailon o poliéster. La otra capa debe ser de tela rígida, con un tejido también tupido, que puede ser algodón o una mezcla con los otros materiales antes mencionados.

Una mujer transita con un barbijo.
Foto: Urgente.bo

Pantalla de plástico

También conocida como protector visual, es uno de los accesorios que más allá de brindar real protección contra el virus, brinda una sensación de seguridad a quien lo usa, señaló Vacaflores.

Sin embargo, el nivel de protección que brinda por sí solo no es muy eficiente ―añadió― porque no “sella la cara”, en función a los posibles ángulos que pueda tomar el virus al expandirse.

“Las pantallas de plástico son efectivas, pero sirven más para el personal de laboratorio porque está en contacto con el virus de frente. Una persona común que usa este tipo de pantallas no tiene toda la cara sellada y el virus no se expande de manera recta, entonces la pantalla no protege todos los ángulos de la cara”, detalló.

Sin embargo, indicó que si una persona quiere usar este accesorio de todos modos, siempre debe combinarla con el barbijo para proteger su nariz y boca.

Personal médico usa protectores visuales.
Foto: opinion.com.bo

Guantes

El inmunólogo catalogó este insumo como otra de las medidas que le da una sensación de seguridad a quien lo usa, pero en realidad no es muy útil, ya que protege las manos, pero no las vías por donde el coronavirus ingresa al cuerpo: ojos, nariz y boca.

“Si uno toca una superficie u objeto con los guantes, protege sus manos, pero los guantes se contaminan. Luego esa persona se puede tocar la cara y de todos modos se contagia”, señaló.

Una mujer usa guantes de nitrilo para protegerse del COVID-19.
Foto: AFP

Mamelucos

Estos implementos, también conocidos como overoles, son efectivos para proteger la ropa en caso de que algún contagiado estornude o tosa, y el virus emanado pueda entrar en contacto con la ropa de otras personas y quedarse allí.

Sin embargo, el mameluco puede convertirse en un canal de contagio cuando el individuo llega a su casa y se quita ese ropaje, advirtió Vacaflores.

“Con el mameluco hay protección, pero hay que tener un protocolo para sacárselo que la gente no conoce muy bien. En el camino uno está protegido, pero al llegar a casa uno se puede contagiar cuando se lo quite”, señaló.

El experto manifestó que el personal médico domina el protocolo para sacarse ese insumo de bioseguridad e incluso conoce el procedimiento para desinfectarlo y reducir el riesgo mínimo de infección.