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Redacción central – Edición impresa

El uso de la pirotecnia en la noche de Año Nuevo es motivo de preocupación para muchas familias, debido a que sus mascotas viven con terror los miles de estruendos de los fuegos artificiales que caracterizan los primeros minutos de la nueva gestión. Por eso, un veterinario y una activista por los derechos de los animales sugieren cuatro tips para proteger y evitar que las mascotas sufran.

Consejos como mantener a los animales en un cuarto cerrado; sedarlos, con la intervención de un veterinario, si es que los peluditos son muy nerviosos; asegurarse de que tengan su placa de identificación con la dirección del hogar en caso de que escapen o el popular método Tellington son planteados por el presidente del Colegio de Veterinarios de La Paz, Freddy Verástegui, y la activista Ana Serrano, de la asociación Amor por los Animales Bolivia (APLAB).

El presidente del ente colegiado explicó que la pirotecnia de la noche de Año Nuevo afecta  sobremanera a los animales porque “su oído es sumamente sensible y percibe los estruendos con tres veces mayor intensidad que los humanos”.

La exposición a ese nivel de sonidos puede provocar desde estrés hasta paros cardiacos en perros, gatos, otros animales domésticos y aves que habitan en el área urbana, complementó Serrano.

Por esto, Verástegui aseguró que “la mejor medida que las familias pueden aplicar en la noche de Año Nuevo es la de mantener a las mascotas en un cuarto cerrado”.

La representante de APLAB sugirió que en el cuarto donde se vaya a mantener a los peluditos se coloque música clásica, que afirmó los puede tranquilizar y que se escoja un lugar del recinto para armar un refugio donde el animal se resguarde.

Otro de los métodos, que es muy popular en el exterior, contó Serrano, es el Tellington, que fue creado en Australia. Consiste en usar una faja de 10 centímetros de ancho y cruzarla alrededor del pecho del animal. (Ver cuadro)

Esta faja cruzada brinda una leve presión en el torso del perro o gato y simula el abrazo que le puede dar su humano, lo que les brinda calma.

La sedación es otra opción para resguardar a la mascota, siempre y cuando la administración sea dada por un veterinario, manifestó Verástegui.

La representante de APLAB también pidió a las familias asegurarse de que sus perros y gatos tengan placas con su identificación, dirección y números de contacto para ubicar sus hogares, ya que “muchas mascotas se desorientan y escapan, lo cual es muy peligroso porque pueden sufrir accidentes en esos episodios”.