Una mujer boliviana se protege con un barbijo para evitar el contagio del virus. (Foto: larazon.es)

Gabriela Ramos – Edición impresa

Expertos aseguran que los rayos ultravioleta (UV) del sol ayudan a combatir el coronavirus, sobre todo en los lugares ubicados a gran altitud sobre el nivel del mar, ya que esta  radiación podría hacer que el virus muera en poco tiempo cuando está expuesto al aire libre. Además, la exposición al sol ayuda al organismo a producir vitamina D, sustancia importante para el sistema inmunológico.

“Hay que comprobar esto, pero observamos que pese a tener tanta gente aglomerada, por ejemplo en nuestros mercados, que son al aire libre, la cantidad de contagios es mucho menor en comparación con Beni o Santa Cruz, donde sus mercados son bajo techo. Esto nos hace pensar que el virus es muy lábil (débil) ante los rayos ultravioleta y tiene menor tiempo de vida bajo la radiación”, explicó el médico epidemiólogo y genetista Gonzalo Taboada.

El galeno e investigador Gustavo Zubieta-Calleja coincidió con Taboada y afirmó que la radiación ultravioleta “esteriliza superficies”, objetos y ropajes que pudieran estar contaminados con el virus del COVID-19.

A la vez, Zubieta ponderó las cualidades de la luz solar para inmunizar el cuerpo a través de la producción de vitamina D, sustancia que el organismo produce cuando se expone a los rayos del sol.

Existen ciudades bolivianas ubicadas a gran altura, como El Alto, a 4.150 metros sobre el nivel del mar (msnm), La Paz a 3.640 msnm, Oruro a 3.735 msnm, Potosí a 4.067 msnm y Cochabamba a 2.574 msnm. Entretanto, Santa Cruz está a 350 msnm y Beni a 155 msnm.

De acuerdo con el reciente reporte epidemiológico del Ministerio de Salud, en Bolivia existen 4.088 personas que dieron positivo a la enfermedad, de las cuales 2.763 se encuentran en Santa Cruz, y en segundo lugar se encuentra Beni con 551. En La Paz se registraron 335 confirmados.

Estos datos hacen pensar a los expertos consultados que la altura y los rayos ultravioleta que caracterizan a estos sectores inciden para aminorar el impacto del virus, ya que el sol estaría “matando o quemando” las partículas del coronavirus.

Taboada explicó que de hecho, muchos países usan lámparas de luz ultravioleta para esterilizar laboratorios y áreas expuestas a contaminación.

De hecho, países como Israel produjeron este tipo de artefactos adecuados al COVID-19 para garantizar su efectividad, aunque no pueden ser usados en seres humanos por los daños que podrían ocasionar.

Estudio internacional El investigador Zubieta participó en un estudio científico, junto a ocho científicos, incluso mencionó un estudio que compara la situación epidemiológica frente al coronavirus en ciudades a gran altura como el Tibet (China) y La Paz (Bolivia).

Zubieta es parte de un linaje de médicos que investiga los efectos de la altura en el organismo humano y es parte del Instituto Pulmonar y Patología de la Altura (IPPA).

El documento establece que ambas ciudades tuvieron una baja incidencia de casos en comparación con otras urbes de sus mismas naciones que registran una alta tasa de casos positivos.

En este marco, Zubieta aseguró que solo hacen falta de 20 minutos a media hora de exposición a los rayos solares para garantizar que ropas, superficies u otros objetos se libren del virus.

“La radiación ultravioleta esteriliza las calles y la ropa con la que uno estuvo en la calle. El sol sobre el virus puede destruirlo en media hora en cualquier lugar. Evidentemente en la altura puede ser más efectivo o rápido”, señaló el experto.

Estimulación

La médica investigadora Natalia Zubieta, que también fue parte del equipo que comparó la incidencia de casos en ciudades de altura, aseguró que el sol no solo tiene propiedades desinfectantes, sino que también ayuda al cuerpo a inmunizarse.

“La radiación solar estimula la producción de vitamina D en el organismo, esta sustancia es un elemento que protege al cuerpo de una infección, pues está ligada a la inmunidad”.

Zubieta explicó que el sol interviene en la actividad metabólica del cuerpo, ya que los rayos solares coadyuvan a la síntesis de esta sustancia en la piel.

La vitamina D tiene una función reguladora en la regeneración de calcio en los huesos y además ayuda a modular la respuesta inmune.

Recomiendan tomar baños de sol

El físico Francesco Zaratti, en declaraciones que hizo a la red Panamericana, aseguró que las personas que toman baños de sol ayudan a su cuerpo a preparar sus defensas frente a cualquier infección, como el coronavirus, aunque esta exposición debe ser limitada para evitar el desarrollo de algún tipo de cáncer de piel.

Zaratti fue cauto antes de afirmar que los rayos solares ultravioleta pueden destruir el virus; sin embargo, no descartó que la exposición de artículos y superficies al sol ayude a combatir el virus.

“Los que acostumbran a airear su ropa después de ir al mercado, dejándola en el sol, hacen muy bien, primero no le hace daño, eso vale tanto en el altiplano como en el llano, porque lo que cuenta es la dosis de radiación que uno recibe”, insistió el experto.