Infografía: Horacio Copa.

Gabriela Ramos/Bolivia Digital

Tres expertos bolivianos: un epidemiólogo, un inmunólogo y un infectólogo, prevén que Bolivia ingrese a la “meseta” de la propagación del coronavirus (COVID-19) en un plazo de dos semanas o hasta las primeras semanas de mayo, como máximo.

El epidemiólogo Gonzalo Taboada, el inmunólogo Aldo Vacaflores y el infectólogo Juan Pablo Rodríguez Auad explicaron que, aunque el país alcance la “meseta”, esto no significa que la epidemia esté controlada, pero dará la posibilidad de que los casos positivos sean mejor controlados, sin la amenaza de que el sistema de salud colapse por una posible explosión de casos.

En términos epidemiológicos una “meseta” se refiere al momento en que la cantidad de casos reportados mantiene un crecimiento controlado o se reducen y no se registran picos o alzas significativos, los que también inciden en la tasa de mortalidad.

El epidemiólogo Gonzalo Taboada pronosticó que Bolivia está ingresando a esa “meseta”, la cual podría llegar en dos semanas y que, por el comportamiento de la curva epidemiológica “no se alcanzará un pico muy alto”, gracias a medidas como la cuarentena implementada por el Gobierno, que en primera instancia se cumplió de manera parcial y desde el 22 de marzo ingresó a la fase total.

“Esto no significa que la pandemia este controlada, pero esta se estabilizará y no habrá elevaciones muy grandes de casos, de acuerdo a como se comportó la curva epidemiológica”, manifestó.

Actualmente Bolivia se encuentra con 441 casos y 29 fallecidos. Los primeros dos casos se reportaron el 10 de marzo en los departamentos de Santa Cruz y Oruro, ambos procedentes de Italia.

Propagación controlada

El inmunólogo Aldo Vacaflores aseguró que la cantidad de casos confirmados era la esperada y que en Bolivia estamos en una etapa de “propagación controlada”, en la que aún no se ingresó a una fase cuatro, en la que se produce una expansión descontrolada.

“Estamos esperando llegar a una meseta, cuando los aumentos de casos sean reducidos, esta meseta es lo que se espera, con estas medidas (como la cuarentena y cierre de fronteras)”, indicó.

Sobre las medidas dictadas por el Gobierno, Vacaflores aseguró que estas son fuertes, pero se aplicaron a tiempo, para frenar la curva antes de llegar a la etapa cuatro.

El profesional, que integra el comité científico dirigido por el embajador Mohammed Mostajo, manifestó que “lo que estamos esperando es que si toda la gente cumple las medidas dictadas se llegue a la meseta y no llegar a la fase cuatro”. De acuerdo a sus previsiones, ese momento llegaría a fin de mes, coincidente con el final de la cuarentena, ampliada por la presidenta Jeanine Áñez.

Aseguró que en la meseta seguirá habiendo casos, pero bajará la mortalidad y se controlará la propagación del virus

El infectólogo pediatra Juan Pablo Rodríguez, fue un poco más cauto, pues aseguró que aún es difícil predecir cuándo llegaremos a la “meseta”, pero advirtió que las dos primeras semanas de mayo serán clave para definir el curso del brote del coronavirus en Bolivia, pues la tendencia dirá si los casos bajarán o habrá una explosión.

“Aún estamos a la mitad del camino, esperamos que los picos más altos se den en la primera semana de mayo. Asumiendo que seguiremos en el mismo ritmo, en dos semanas llegaremos al pico (de casos) y de ahí iremos bajando, pero si los controlamos bien. Las dos primeras semanas de mayo serán claves para saber si bajaremos casos o habrán más”, afirmó.

El profesional, miembro de la Sociedad Boliviana de Infectología, precisó que el hecho de que el Gobierno aún esté en la labor de ampliar los laboratorios, para potenciar su capacidad de procesamiento de diagnósticos, incidirá en el aumento de casos positivos.

Vacaflores también mencionó este aspecto, y aseguró que la habilitación de más laboratorios servirá para hacer más diagnósticos, controlar a los casos positivos y ponerlos en aislamiento antes de que se produzcan más contagios.

Manifestó que es necesario habilitar más centros de diagnóstico, como factor determinante para controlar la pandemia.  

Los laboratorios de biología molecular son los más eficientes al momento de procesar pruebas de COVID-19, pero centros con esta tecnología no son muy comunes en Bolivia ni en el mundo, por lo que el Gobierno trabaja en adquirir los equipos necesarios.

El epidemiólogo Taboada también remarcó la importancia de que hayan más diagnósticos, para que no se produzcan desfases en el comportamiento epidemiológico del virus y se tenga más información sobre su real impacto en la población.

El día después

Aldo Vacaflores aseguró que una vez que se alcance la “meseta” en la curva epidemiológica del coronavirus, la sociedad boliviana debe pensar en cómo se adecuará a “vivir con el virus”, toda vez que aún no se tiene una vacuna o una cura para la enfermedad.

“Yo recomiendo mantener las medidas de aislamiento social, estornudar en el codo, no dar la mano, usar barbijo, seguir implementando más centros de diagnóstico para detectar de manera más rápida casos positivos y aislarlos para evitar contagios”, precisó.

El profesional aseguró que la sociedad deberá ser ingeniosa para adecuarse a su nueva realidad, tarea en la que muchos países se encuentran, pues lograron estabilizar su curva epidemiológica y ahora encaran el trabajo de volver a la normalidad y recuperar la economía. “Por ejemplo, se pueden implementar sistemas inteligentes de detección de fiebre, que monitorean a la gente en los bancos. Vamos a necesitar la colaboración de emprendedores y científicos para planificar esta etapa que es convivir con el virus”, pronosticó.